El arte de sabotear lo real: Entrevista con Nuria Güell | MARISA GÓMEZ

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Con esta tarjeta de difusión, la artista catalana Nuria Güell comenzaba a desarrollar en La Habana su proyecto Ayuda Humanitaria. Así es: se ofreció a casarse con el cubano ganador de un concurso de cartas de amor – con jurado compuesto por un grupo de jineteras convocadas por ella – para que pudiese obtener el permiso de residencia en España. Y lo hizo.

Esta fue su particular forma de reflexionar sobre las leyes de extranjería, que mientras definen los marcos de legalidad de entrada, residencia y salida de las personas de los países, generan determinados estatus sociales que dan cabida a prácticas como el turismo sexual. Y esta es su particular forma de trabajar: a partir del compromiso y la acción, que son lo que caracteriza todos su proyectos.

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Nuria Güell analiza distintas instituciones – la banca, la cárcel, la policía, las leyes migratorias, la iglesia o la escuela – para poner de relieve las paradojas que encierran, para dar visibilidad a problemáticas específicas que surgen del uso institucional del poder. Pero no sólo trata de generar reflexiones sobre los límites de lo legal y lo moral en las dinámicas institucionales, sino que interviene directamente estas dinámicas para subvertirlas. Como ella misma dice, su trabajo no apunta tanto a lo artístico como “al real”. El arte es su herramienta – a veces también su excusa y su paraguas – para sabotear esos límites desde dentro y para construir situaciones que cuestionan y “desplazan” el orden establecido. Le interesa que su trabajo pueda ser comprendido por cualquiera sin necesidad de que conozca los códigos propios del arte. Y así, hace de sus obras amplificadoras de conflictos particulares, pero también interfaces y catalizadores de las demandas sociales.

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Hasta el próximo mes de marzo, la galería ADN de Barcelona acoge la exposición “Alegaciones Desplazadas”, en la que se recogen – además de Ayuda Humanitaria – varios de los proyectos clave de la trayectoria de Nuria Güell:

En Aportación de los Agentes del Orden siguió el juego de coqueteo a varios policías cubanos y los invitó a la inauguración de la exposición en la que presentaba toda la documentación que había recogido, a escondidas, de sus insinuaciones. En Fuera de Juego contrató a un inmigrante ilegal para jugar al escondite con los visitantes de una exposición – en lugar de con la policía, como en su vida cotidiana – y le permitió así regularizar su situación legal. En Intervención #1 creó una cooperativa para contratar a un albañil desahuciado para que retirase las puertas de viviendas adquiridas por la Caja de Ahorros del Mediterráneo a partir de desahucios. En Acción Moral Desplazada #1: Crecimiento Exponencial propuso al atracador de bancos conocido como El Solitario que redactase el plan de atraco de una sucursal bancaria, lo publicó y lo guardó en una de las cajas de seguridad de la misma sucursal, poniendo la llave a disposición del público. En Acción Legal Desplazada #3: FIES contactó con presos en este régimen especial de reclusión, recopiló sus cartas de denuncia y las envió al político responsable de la legalización del régimen. En Acción Legal Desplazada #1: Reserva Fraccionaria desarrolló de un plan de expropiación de dinero a los bancos basado en los mismos mecanismos que éstos usan para enriquecerse y que cualquier ciudadano puede poner en práctica.

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El trabajo de Nuria Güell es, pues, un trabajo comprometido. Como lo han definido en más de una ocasión, es valiente; y con todas las letras. Pero también es agudo e irónico, inteligente. Nos hemos encontrado con ella en Barcelona para que nos cuente más sobre sus proyectos pasados, presentes y futuros, y sobre sus perspectivas del contexto social y cultural actual.

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Marisa Gómez: Hay dos conceptos que pones como base de tu metodología de trabajo, que son “Aplicación Legal Desplazada” (ALD) y “Aplicación Moral Desplazada” (AMD)”. ¿Podrías explicarnos en qué consisten?

Nuria Güell: Sí, efectivamente ALD es como nombro a la metodología de trabajo que utilizo, que consiste en coger una ley y aplicarla a la inversa. Por ejemplo, en el proyecto sobre cómo expropiar dinero a los bancos, lo que hice fue partir de una ley – que era la “Reserva Fraccionaria”, que el banco siempre aplica a sus clientes – y la propuesta era que los clientes aplicaran la misma ley al propio banco.

Me interesa esa metodología de trabajo porque me da la opción de repensar las leyes y, al final, acabar entendiéndolas como la expresión de la voluntad del poder. Porque si la misma ley la aplicamos a la inversa, muchas veces aquello se convierte en delito, o en anti-ético. Y eso me sirve para replantear la legitimidad de las leyes.

Lo mismo con AMD: es coger una moral dominante, una manera de hacer y aplicarla hacia la dirección opuesta. Me interesan la ley y la moral porque, al menos en mi caso, han sido los dos condicionantes que siempre me han limitado o reprimido de alguna manera. No me he dado cuenta hasta mucho después, pero mi obsesión siempre era con las leyes y con principios morales, y de ahí la necesidad de repensarlos.

MG: Y además, van muy relacionados ¿no? Es decir, desplazar la legalidad también implica en muchos casos desplazar la moralidad…

NG: Exacto, sí. Van muy relacionados, pero los diferencio porque los proyectos en los que me ciño más a una ley concreta son los que al final tienen un corte más activista, porque tienen efectos sobre el real. Y los de nivel más moral, son los proyectos que de alguna manera son más “arte”, van más hacia la reflexión que hacia la práctica.

MG: Tus proyectos son complejos: de larga duración, generas mucha documentación, etc. Diseñar las estrategias de subversión que utilizas debe suponer mucho trabajo de profundizar en temas legales, tener asesoramiento externo… Supongo que cada proyecto es diferente, pero, en general ¿cómo organizas las distintas fases del trabajo?

NG: El punto de partida siempre es lo personal: algo que a mí me hace sentir mal, algo que pasa a nivel social que me da rabia, que me indigna… y decido hacer un proyecto con eso. Esa es mi manera de entender el conflicto y de poder gestionarlo a nivel interno. Luego, una vez detectado el conflicto que me perturba, lo investigo desde muchos ámbitos: a nivel sociológico, legal, antropológico, filosófico, etc. Una vez que tengo mi mapa bien armado y que entiendo el conflicto desde todas estas otras disciplinas, entonces, diseño el proyecto. Y para desarrollar los proyectos casi siempre necesito colaborar con otras personas. Porque son especialistas en esas disciplinas o en el conflicto que estoy trabajando… y porque es mi manera de funcionar, creando alianzas y colaboraciones. Porque al final, mi material de trabajo es el capital humano: deseos, conocimientos, experiencias y miedos de los sujetos.

MG: Decíamos que tus proyectos son de larga duración y supongo que, además, crean relaciones que van más allá de los propios proyectos. Por ejemplo, Ayuda Humanitaria debería terminar cuando tu marido legalizase su situación. ¿Todavía continúa?

NG: Si, aún no nos hemos divorciado.

MG: Y con respecto a ALD #3: FIES (Ficheros de Internos de Especial Seguimiento) ¿sigues enviando cartas al responsable político?

NG: No. Al ministro no. Paré cuando ya le había mandado todas las cartas que había recibido de los presos.

MG: ¿Y sigues en contacto con ellos?

NG: No, salvo con dos o tres con los que se creó cierta afinidad y seguimos intercambiando. Desde el principio, con la primera carta que envié ya intentaba no generar ningún vínculo personal, explicando mi papel de artista y hasta dónde llegaba mi compromiso. En el contacto con los presos es muy importante no generar expectativas que no vas a poder cumplir, porque se van a frustrar.

MG: Por cierto, los presos FIES están en régimen de aislamiento. ¿Cómo conseguiste llegar hasta ellos?

NG: Todos los proyectos conllevan mucho de trabajo de investigación. Y este supuso mucho trabajo de contactar con grupos anarquistas. Cuando empecé el proyecto el régimen FIES no era legal (luego lo legalizaron, a mediados de 2011) y no había ninguna lista donde se pudiera consultar quiénes eran los presos FIES en España, porque no tendría que haberlos. Así que al final fueron los grupos anarquistas los que me pasaron las listas. Lo hicieron usando correos encriptados… fue muy delicado. Y entonces ya pude escribir a los presos. Para eso lo disfrazaba de cara a la institución. Les decía que era una propuesta cultural de escritura creativa, donde les invitaba a hacer un dibujo, un poema, una pequeña narración a modo de “hoja de reclamación”. O sea, que usaba palabras clave para que los presos entendieran lo que quería y para que la institución lo viese disfrazado desde lo cultural. A mí me respondieron unos setenta presos de ciento y pocos. Algunas cartas me venían de vuelta, por ejemplo, porque ya habían trasladado al preso… Quizás a otros muchos no llegaron a entregarles la carta.

MG: Y en el caso del Solitario, ¿cómo contactaste con él? ¿la institución te puso algún problema?

NG: No, ningún problema. Jaime está en una prisión de alta seguridad en Portugal. Hice las mil y una para conseguir el teléfono de su madre, le conté el proyecto y ella me dio la dirección para que le pudiera escribirle una carta contándole el proyecto y proponiéndole la colaboración. Con Jaime, sí que nos continuamos escribiendo, aunque menos de lo que nos gustaría. Porque que a Jaime lo torturan psicológicamente, y una de las estrategias que usan es no entregarle la correspondencia. En este caso el vínculo continúa, porque después de dos años escribiéndonos para el proyecto, la relación va más allá de lo profesional.

MG: En el caso de los FIES, ¿tuviste algún tipo de respuesta por parte del ministro?

NG: No. Pero hay que decir que yo se lo mandaba todo anónimo. Lo que me interesaba era aplicarle una “tortura blanca”, tortura psicológica, que es lo que aplican a los FIES. Entonces pensé que la mejor manera era enviarle las cartas de forma anónima a su casa de descanso, que es lo que en un momento dado lo podría “traumatizar”. Porque si ya sabía que era yo, que era una artista que estaba haciendo un proyecto, se le quitaba todo el potencial que podía tener. Así que nunca me respondió porque no sabía quién se lo mandaba. Ahora quizás sí lo sepa, porque yo lo he hecho público.

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Carta con uno de los dibujos recibidos por los presos para el responsable político que legalizó el régimen FIES. ALD#3: FIES

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MG: Más allá de que no tuvieras respuesta directa del ministro: el régimen FIES sigue funcionando, así que, en la práctica, el proyecto no tuvo repercusión legal… Como tampoco se ha expropiado a los bancos…

NG: Sí, los proyectos sí que han tenido repercusión. Sobre los bancos, tengo constancia de que varias personas han llevado y están llevando a cabo actualmente la acción. De hecho, después de las jornadas, varios grupos de personas empezaron a hacerlo. A mí me invitaron a reuniones a las que no asistí porque yo no quiero tener esa información. Porque la policía tortura, y yo prefiero no tener cierta información para evitar cualquier situación no deseada.

Y en el caso de los FIES, una cosa interesante es que el Juez de Vigilancia Penitenciaria de la Audiencia Nacional reconoció públicamente que el FIES era un sistema muy duro que se debería repensar (no creo que lo hagan, pero es lo que dijo) y que desde la cultura y el arte últimamente se estaba haciendo presión y denunciando el tema. Un ex preso FIES, ahora amigo, que me ayudó con el proyecto me llamó para contármelo. Quizás no fuera por el proyecto… pero si se refería a algún proyecto artístico, era a este. Porque hasta hace poco, si buscabas FIES en Internet, las primeras entradas que salían eran las del proyecto…

MG: Y por ejemplo, en el caso de Aportación de los Agentes del Orden ¿hubo algún tipo de sanción a los policías, que son personas físicas, con nombre y apellidos?

NG: No lo sé, pero imagino que no ya que yo censuré todos los datos personales, de manera que solo los podías reconocer a través de las fotos. La galería donde estuvo expuesto no tiene ninguna constancia de esto y, por otro, lado no creo que ellos mismos denunciaran el caso. Yo expuse el proyecto dos días antes de irme de La Habana. Lo hice coincidir para no tener que encontrarme nuevamente con los agentes por la calle…

MG: Claro. Tú te expones bastante. Te mueves en los límites de la legalidad, y es muy fácil saber quién eres ¿Alguna vez has tenido problemas legales o recibido algún toque de atención?

NG: No he tenido problemas legales nunca. Lo único que me ha pasado es que me llegó una amenaza de muerte por los proyectos de los bancos, que venía con la dirección y el plano de la casa de mis padres… Y ahí sí que me asusté…

MG: Supongo que es parte de lo que haces, de tu concepto de arte, pero ¿no te planteaste dejarlo?

NG: No, para nada. Lo asumí y seguí. Es lo único que me ha pasado, aunque muchas veces sueño que la policía viene a buscarme. Y no es miedo, porque hago las cosas que considero que tengo que hacer o que quiero hacer sin paralizarme por el miedo. Pero claro, después de analizar las instituciones, la policía, la cárcel, etc. y ver cómo funcionan, es muy normal tener consciencia, más que miedo, de cómo se mueven las cosas, de que las leyes no son el poder. Eso es muy importante. Uno puede pensar que si hace un proyecto así o así no le puede pasar nada porque la ley le ampara o porque le doy la vuelta a la ley. Pero una cosa es la ley y otra es el ejercicio del poder, que no siempre (como sabemos y como vemos) corresponde a la ley.

MG: Me gustaría que hablásemos ahora de algunos proyectos más recientes. Además de estos proyectos de larga duración, también has hecho acciones más concretas, como 54mm aquí en Barcelona: hiciste unas dianas como las que se usan en prácticas de tiro, pero con los sujetos en posición de resistencia pacífica. Las colocaste en un plaza e hiciste venir a la policía avisando de que había un grupo de manifestantes reunido ¿puedes contarnos un poco más sobre este proyecto? ¿Cómo reaccionó la policía?

NG: Fue para una obra de teatro experimental en la que me invitaron a participar desde Girona. Las dianas funcionaban como un desplazamiento de la escenografía teatral, que en vez de estar en el escenario estaba en la plaza pública donde las colocamos. Lo hice en colaboración con el artista cubano Levi Orta, que entonces estaba en Barcelona.

El proyecto consistía en organizar un simulacro policial, a la propia policía, y a través del registro de la respuesta que tuvieron, buscábamos interpelar a la propia policía, ya que subimos el video del registro a un foro de la policía nacional española. El objetivo era confrontarlos con su propio comportamiento con el fin de repensar cual es el papel de la policía en una sociedad supuestamente democrática. Fue en el momento en que acababa de pasar todo el tema de las cargas policiales, el cambio del código penal donde, entre otras barbaridades, se asume la resistencia pacífica como delito…

Fuimos a la plaza, colocamos las dianas y llamamos a la policía avisando de una reunión, y la policía fue. En principio, ya no tendrían por qué haber ido si el grupo de gente no estaba haciendo nada más, porque el derecho a reunirse es un derecho constitucional… pero fueron. Entonces, me senté en un banco de la plaza con Levi, que llevaba una cámara oculta en el bolso. Nos quedamos allí como si fuésemos una pareja cualquiera, y la policía nos preguntó si habíamos visto quién lo había puesto. Empezaron a hacerles fotos a los “manifestantes”, a las dianas. Estaban extrañados, no sabían que hacer y, al final, se las llevaron. Esto no lo grabamos porque nunca habíamos pensado en esa opción, la verdad… después de un rato nos movimos de allí, pero al volver a pasar, vimos que se lo estaban llevando. Hubiese sido genial grabarlo, porque era como una especie de arresto… de los cartones, las dianas.

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Dianas instaladas en la plaza, 54mm

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MG: Aplicación Moral Desplazada #2: Ad Pias Causas es un proyecto en desarrollo del que aún no has generado documentación ¿en qué consiste?

NG: La iglesia católica, paradójicamente, justifica todas sus acciones bajo el concepto de “ad pías causas”, es decir por la cualidad religiosa, piadosa y misericordiosa de su finalidad. El proyecto es una aplicación moral desplazada que se basa en este principio.

Hasta ahora he hecho una parte del proyecto, falta otra. Es un proyecto que lleva mucha investigación, porque parte del hecho de que el Banco del Vaticano es el principal accionista de Pietro Beretta Ltd, una de las principales empresas mundiales de fabricación de armamento. Como sabemos, la Iglesia Romana Apostólica es el símbolo de la autoridad por excelencia y uno de los poderes más influyentes mundialmente a nivel político; su mayor riqueza se basa en la fe de sus fieles, aunque indudablemente a nivel político está respaldada por la inmensurable riqueza material de la que es dueña. A lo largo de su historia ha aniquilado, esclavizado y saqueado a comunidades enteras con el pretexto de su misión de evangelización, ha ayudado a los criminales de guerra nazis a encontrar refugio en países extranjeros para evadir la justicia internacional, cubre los abusos sexuales del clero en la esfera mediática y financia el terrorismo desde las inversiones de sus instituciones monetarias.

Entonces: la ONU declaró el día 21 de Septiembre “Día mundial por la cesión de las armas”. Así que el día anterior, robé las hostias de una iglesia. La idea era que ese día de la paz, sin armas, el cura no pudiese repartir la comunión. Y así no podría adquirir la voluntad que la gente da en la iglesia. Porque como todos sabemos, son especialistas en vender activos inmateriales, al igual que la banca. A raíz de la idea de “culpa” y del concepto de pecado que ha infundido a través de los siglos, crea ganancias vendiendo el perdón.

Estas hostias se van a colocar en una instalación, alrededor de un cuadro de gran tamaño que es la reproducción de una foto que encontré en la prensa de un alto cargo religioso del Vaticano probando un arma en una feria de armamento. La idea es “vender” las hostias a cambio de la voluntad de la gente, y el dinero recaudado se va a destinar a pagar a unos profesionales para que diseñen un plan para asaltar al Banco del Vaticano. El el objetivo es expropiar sus bienes, con la peculiaridad de que en el plan se utilizarían todas las armas que ellos mismos financian.

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Cardenal probando un arma de la marca Pietro Beretta Ltd. Imagen central de la instalación de AMD #2: Ad Pias Causas

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MG: Otro proyecto que todavía estás desarrollando es ALD #6: Representación, en el que reflexionas sobre el dinero público que el congreso invierte sistemáticamente en hacer retratos de sus miembros. Si no me equivoco, la idea es hacer una serie de visitas guiadas a estos cuadros, aportando información sobre lo que costaron, sobre sus autores, etc. y organizar un plebiscito a través de la web para recuperar ese dinero. ¿Cómo piensas entrar en el Congreso?

NG: La primera fase del proyecto ya la hice. Y las visitas guiadas nunca las pude hacer: pedí permiso al congreso y fue imposible. Pensé que podía ir a la visita guiada que ellos hacen los sábados y hacer mi visita dentro de la suya, explicando lo que yo quería explicar, llevando a gente que yo convocase… Pero fui a la visita guiada, y no enseñan estos cuadros porque están en el piso de arriba y muchos están es despachos; no son accesibles a la gente. Así que hice una publicación con los cuadros, como una guía, con el precio, la biografía del pintor y del político representado. Esta fue la primera parte. Pero para saber todo esto, necesitaba tener sobre el papel que los cuadros no eran visitables o el dinero que habían costado. Les llamaba, les escribía mails, pero no había manera de que me respondieran. Al final empecé a mandar burofaxes, porque esta era la manera de que me tuviesen que contestar y de que tuviese valor legal. Y con los burofaxes sí me respondieron. Así que ahora estoy manteniendo una conversación con el congreso por burofax. Yo les he ido preguntando por los cuadros, los precios, cómo se elige el pintor (que es a dedo) y ellos me están respondiendo todo eso. Pero toda la información que quería ya me la han dado. Porque no se podía encontrar nada: lo busqué por todas partes, en el BOE… y no está publicado.

Pero ahora con este proyecto estoy en crisis: lo quiero repensar por todo lo que está pasando en el congreso. Aún no he decidido cómo voy a hacer lo del plebiscito, si finalmente lo voy a hacer o si le voy a dar otra vuelta, porque la situación de ahora me parece de urgencia; creo que hay otras cosas es más importante tocar ahora… así que lo tengo aparcado y estoy en otros proyectos.

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Libreta del proyecto ALD #6: Representación

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MG: ¿Nos puedes contar alguno?

NG: Ahora estoy con otro que se llama “El Síndrome de Sherwood”. Oriol Fontdevila está haciendo un proyecto de comisariado en Mollet del Vallés: el museo de Mollet le ha dado un aparador del museo, que es lo único que no utiliza, y ahí se hace un ciclo de exposiciones de distintos artistas. Y me ha invitado para hacer la próxima exposición. Da la casualidad de que en Mollet está la escuela de los Mossos d’Esquadra. Así que pensé que tenía que trabajar sobre eso, porque es un tema que me interesa por todo lo que está pasando con la brigada móvil, con los antidisturbios, las pelotas de goma… De hecho en 54mm ya iba por ahí, es como una extensión.

El subdirector de esta escuela, David Piqué, hizo su tesina sobre cómo terminar con los antisistema del Barrio de Gracia de Barcelona. Hizo un análisis de Barcelona como la ciudad de los antisistema, de la okupación… y al final relata cuatro estrategias militares para aplicar a los antisistema de Gracia, que a nivel estratégico coincide con lo que se está viendo en todas las manifestaciones y que se basa en provocar para atacar. De hecho, en la tesis dice que, por ejemplo, si el ambiente no está suficientemente caldeado, días antes de la manifestación se puede ir a hacer redadas de identificación de gente o de drogas, para ir caldeando el ambiente y que el día de la manifestación esté más tenso.

El título de la tesis es el mismo que el de mi exposición. Y voy a hacer tres cosas: en el aparador estamos negociando poner todo el material con el que entrenan los antidisturbios. O sea, las pelotas de goma, las escopetas… y también la indumentaria con la que se disfrazan para entrenar: en los entrenamientos hay unos que hacen de antisistema y otros que son los mossos. Y, por ejemplo, vi un vídeo de estos entrenamientos en el que llevaban una pancarta que decía “12 d’octubre res a celebrar” (12 de octubre nada que celebrar)… Así que se expondrán también las pancartas para poner en evidencia toda la carga ideológica que hay detrás de este grupo de policías.

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Vídeo de un entrenamiento de los Mossos d’Esquadra. El Sindrome de Sherwood

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Lo segundo será una publicación, que será la tesis de Piqué. No sé si entera o sólo los capítulos del ataque. La universidad la colgó en la web, como hace con todas las tesis. Pero empezó a circular, la gente se escandalizó y la retiraron, así que ya no está consultable (aunque en el semanario de información La Directa la tienen colgada en pdf). Me interesa publicarla para que circule. Las imágenes que van a ilustrar las palabras del autor son de las manifestaciones de la época de Franco, imágenes de represión igual que las de ahora, pero de los grises…

Y también vamos a hacer unas jornadas en las que le pido a gente de diferentes disciplinas que haga un análisis de la tesis y que dé herramientas de cómo contraatacarla. Por ejemplo, habrá un abogado; y gente de distintos movimientos sociales que tratan el tema de la represión actualmente, que darán un curso más práctico de cómo ir a las manifestaciones y defendernos… Me interesa mucho hacer las jornadas porque la tesis de la curaduría de Oriol es repensar el papel que tienen que tener el museo o el arte en la esfera social hoy en día. Y creo que en el contexto actual es importante crear un espacio de debate. A parte, yo el museo lo entiendo como lugar de emancipación por excelencia: el museo y la escuela. No tienen ese papel, pero creo que deberían tenerlo. Entonces, si la escuela de los mossos y la tesis de Piqué son una “escuela de la represión”, nosotros vamos a hacer unas “jornadas de emancipación”. Y, claro, con todo este proceso estoy conociendo gente muy interesante… es genial que los proyectos me permitan hacerlo.

MG: Enlazando con este tema de las instituciones culturales, me gustaría saber cómo ha sido tu relación con ellas hasta ahora, teniendo en cuenta el tipo de temas que tratas… y teniendo en cuenta la situación actual de recortes.

NG: Yo de momento con las instituciones no he tenido ningún problema. Con las públicas, eso es importante. Han sido las que más me han becado y apoyado. Yo creo que en España el sistema democrático y transparente de las convocatorias estaba funcionando bien. Creo que se estaba haciendo un buen trabajo, que estábamos llegando a un punto de estar orgullosos, pero ahora mismo se está derrumbando.

Eso con la institución pública. Las instituciones privadas, que son financiadas por bancos, la mayoría tienen la cruz conmigo. Yo lo intento, a ver si me financian, pero me dicen que no (se ríe). Una de ellas me dio un premio de 15000 euros y luego me mandaron un mail diciendo que había sido un error, que había quedado de suplente. Me sonó sospechoso, pero me lo creí… hasta que una persona del jurado le dijo a alguien de su confianza que no podía confirmar que yo había quedado suplente porque era secreto profesional. Esto no tiene mucha lógica, ya que fuese así lo podía avalar sin tapujos porque es lo que la institución me dijo en el mail en que me notificaban el error… El premio lo retiraron. Normal, porque era el proyecto del solitario, que les ha robado no sé cuanto dinero a ellos. Me ha pasado con más instituciones financiadas por bancos, o con becas que provienen de entidades financieras. Porque te piden documentación de tu obra, y yo he hecho lo que he hecho… Pero esto es un problema muy específico de mi obra.

MG: ¿Y qué papel crees que están jugando las instituciones en este tipo de proyectos de corte social? Debería jugar un papel importante, pero ¿lo juegan?

NG: En muchos casos las instituciones se centran en la documentación de lo que ya hiciste. O sea, te exponen y se hacen exposiciones temáticas en esta línea. Pero no es que financien el proyecto que se lleva a cabo. Entonces, realmente, sí le están dando visibilidad, pero dentro del cubo blanco, para la misma elite de siempre. Pero no están financiando, produciendo para que aquello se lleve a cabo y salga de los límites de la institución.

En la institución falta compromiso. Falta división de poderes. Lo mismo que pasa en la justicia, pasa en la cultura. Yo veo que muchas instituciones están muy supeditadas. Normal: el dinero viene de donde viene, y hay ciertos temas… Pero también es cuestión de personas. Yo he trabajado con comisarios que hacen un gran trabajo de mediación en este sentido. Oriol, por ejemplo, me está apoyando en todo en este proyecto de los mossos. Y yo eso lo valoro muchísimo. Al final, si yo me comprometo, la persona que trabaja conmigo también se tiene que comprometer…

También me parece muy interesante que la gente se está buscando la vida, que se están creando asociaciones independientes y que se está generando un trabajo de base que no depende tanto de la institución oficial… y creo que eso es lo mejor de los recortes, de la crisis y de que las instituciones estén “limitadas”.

MG: Últimamente han surgido muchas instituciones que se centran en este enfoque social. Yo me cuestiono si este tipo de implicación, en muchos casos, es real, honesta… ¿qué opinas?

NG: Yo tengo mis dudas de cual es el trasfondo, la voluntad de todo eso. Evidentemente, ahora, un trabajo así en una institución o en una galería, si no le da capital monetario, le da capital simbólico. Porque por el momento histórico que estamos viviendo, al final les conviene tener un artista que trabaje en esos temas. Y yo no sé hasta dónde llega el compromiso real. Pienso que, en algunos casos, se hace con esa intención de ganar capital simbólico, más marca. Hay un uso de ese tipo de arte, una instrumentalización.

También por la parte de los artistas. A partir del 15M, de la revuelta global, varios han empezado a trabajar el tema… a veces parece como una especie de moda… Aunque a la vez que me parece normal que los artistas reaccionen a las coordenadas en las que viven.

MG: Independiente del trasfondo, lo importante es que ese trabajo se está haciendo…

NG: Sí, yo también lo vivo así. A mí no me genera conflicto que muchos artistas a raíz del 15M hagan trabajo con contenido social. Lo que no me cuadra es cuando se trabaja con la comunidad cayendo en una actitud paternalista y caritativa, ahí sí que se me genera conflicto. Pero que haya artistas que trabajan en esto desde el 15M no me molesta… cuantos más seamos, pues mucho mejor…

MG: Una pregunta más de opinión personal para terminar. Están pasando muchas cosas… ¿Tú crees que nos acercamos a un cambio? ¿Crees en la posibilidad de cambio?

NG: Sí. Yo creo que sí. Hay mucha gente trabajando para eso. Yo estoy en contacto con mucha gente que no hace nada más que trabajar para que eso pase… y eso, sumado a la estrategia nefasta que está usando el poder, me da esperanzas. Y se está empezando a ver en muchos ámbitos… 2014 es el año.

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La exposición “Alegaciones Desplazadas” puede visitarse hasta el próximo 9 de marzo en la Galería ADN.

Más información: http://www.nuriaguell.net/ y http://participar.de

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