¿Qué es el New Media Art? Una Aproximación terminológica | MARISA GÓMEZ

 

Hace décadas que las intersecciones entre arte, ciencia y tecnología han configurado un nuevo panorama artístico en el que tanto los aspectos formales y conceptuales del objeto artístico como las funciones y significaciones del arte se han visto profundamente transformadas.

El término New Media Art se ha vuelto cada vez más frecuente para hacer referencia a este panorama, caracterizado entre otras cosas por su heterogeneidad e inestabilidad. Sin embargo, es un término impreciso y lleno de matices no siempre bien comprendidos que ha dado lugar a numerosas discusiones sobre su significación y sus límites. Por ello, queremos aproximarnos a la noción de New Media Art y a su definición a partir de sus propias implicaciones terminológicas.

 

wwwwwwwww.jodi.org (1993)

La voz inglesa new media art se traduce comúnmente como «arte de los nuevos medios» y suele utilizarse indistinta y simultáneamente junto a otros términos como «media art», «arte electrónico», «arte multimedia» o «arte interactivo» para referirse, en términos comunes, al arte que aplica nuevas tecnologías a las prácticas artísticas.[1]

El término media es el plural de medium, medio en castellano. Un medio es, en términos comunes, una herramienta, algo que sirve para un fin, pero también un entorno, tanto en su sentido material como cultural. En el contexto artístico, los medios hacen referencia a los materiales, metodologías, mecanismos, tecnologías o aparatos mediante los que se realiza una obra de arte. La escultura o la pintura son medios artísticos, pero también lo son los materiales específicos con los que se realizan (óleo o mármol, por ejemplo). Así mismo, en un sentido amplio, puede decirse que la imagen es el medio de la pintura, como la palabra lo es el de la poesía.

Sin embargo, en el contexto contemporáneo, el término inglés media suele aparecer específicamente vinculado a los medios de comunicación, y en particular, suele usarse como contracción del término «mass media». Volviendo a la definición de medio, en un sentido amplio, los medios de comunicación son todos aquellos instrumentos o formas que sirven para la transmisión y recepción de mensajes y formas simbólicas. Desde esta perspectiva, podríamos considerar que los gestos, el lenguaje, el sonido o las imágenes pueden ser considerados medios (formas o lenguajes) de comunicación. Sin embargo, el sentido moderno del término «medios de comunicación» cobró vigencia con el desarrollo de las tecnologías de telecomunicación, que comenzaron con el desarrollo de la telegrafía, y por tanto está intrínsecamente ligado al soporte tecnológico de la comunicación.

Durante el periodo de las guerras mundiales, la noción se articuló entorno a los medios organizados de difusión y transmisión, denominados entonces «medios de masas», de los que la imprenta se consideró uno de los primeros ejemplos. Mientras la propia noción de comunicación cambiaba de signo hacia la información gracias a las teorías matemáticas de la comunicación como la Cibernética de Nobert Wiener o la Teoría de la Información de Shanon y Weaber, las nuevas tecnologías configuraban un panorama en el que los media cobraban cada vez un mayor protagonismo social y económico. A partir de la década de los 60 y 70, el término se cargó de nuevos significados a partir de las aproximaciones críticas al hecho televisivo, el desarrollo del vídeo y el auge de la mediación, especialmente a partir de las aportaciones de teóricos como McLuhan. Por tanto, en base a esa relación intrínseca entre tecnología y la comunicación, entendemos que los medios de comunicación incluyen las formas de comunicación impresas, las formas de grabación y reproducción audiovisual, el cine, la telefonía, la radio, la televisión e Internet, cada una de ellas articuladas entorno a diferentes medios (herramientas, mecanismos, aparatos y tecnologías) mediante las que se hace efectiva esa comunicación.

Por «tecnologías» entendemos un conjunto de técnicas y procesos basados en el conocimiento científico y puestos al servicio de la resolución sistematizada de problemas, pero también los productos o herramientas que resultan de ella – tecnología en un sentido ‘artefactual’, de herramientas: máquinas, utensilios o hardware, que no son únicamente medios para hacer, sino también modos de hacer. Si bien las tecnologías se han desarrollado en diversos contextos socioculturales bajo las más diversas formas, como explica Manuel Castells, a partir de la década de los 70 del siglo XX la sociedad occidental comienza a desenvolverse bajo un paradigma tecnológico dominado por la información. En este contexto, las tecnologías se asocian específicamente a las tecnologías de información y comunicación (TIC), entre las que se incluye «el conjunto convergente de las tecnologías de la microelectrónica, la informática (máquinas y software), las telecomunicaciones/televisión/radio y la optoelectrónica», pero también la ingeniería genética[2]. Unas tecnologías cuyo desarrollo está espoleado por el auge de las industrias de la comunicación de masas, al tiempo que se convierten en soporte fundamental de los medios de comunicación, y – en muchos casos – en medios de comunicación por sí mismas, como en el caso de Internet.

Por último, el término «nuevo» (new) es un término relativo que hace referencia a algo nuevo en el momento en el que es creado, descubierto o usado, y su estatus varía a medida que transcurre el tiempo o que es desplazado por algo más nuevo. En el contexto contemporáneo, el término «nuevas tecnologías» se extiende a partir de la década de los 90 para identificar las TIC, es decir, los sistemas de procesamiento, almacenamiento y transmisión de la información ligados a las telecomunicaciones, la informática y el audiovisual que, si bien arrancan de la década de los 70, se ven sometidos a una nueva aceleración a partir de la convergencia posibilitada por las digitalización. El término «nuevos medios» surge precisamente en el mismo período de la mano de las industrias de información y comunicación para referirse a los nuevos canales digitales de distribución y consumo, como el CD-Rom y la Red, que vendrían en algunos casos a sustituir a los «viejos medios», como la cinta magnética o el cassette, y en otros, a complementarlos o redefinirlos, reconfigurando las dinámicas de la comunicación de masas (de uno a muchos) en su sentido tradicional.

“Web of Life” (2002) de Jeffrey Shaw

En su libro El Lenguaje de los Nuevos Medios de Comunicación, Lev Manovich define los nuevos medios como aquellos que implican al ordenador (las tecnologías informáticas) en cualquiera de las fases de la comunicación, sea la captación, la manipulación, el almacenamiento o la distribución, y que afectan a todos tipo de medios, ya sean textos, imágenes fijas o en movimiento, sonido o construcciones espaciales[3]. Sin embargo, es importante tener en cuenta que, a lo largo de la última década, la función del ordenador como herramienta fundamental de los procesos comunicativos y de articulación de la información se ha visto redefinida por el desarrollo de otros dispositivos digitales. La denominada «Era post-PC»[4] se caracteriza precisamente por el hecho de que el ordenador, aunque sigue ocupando un lugar central en nuestra cultura, comienza a convivir con (y quizás a ser desplazado por) múltiples dispositivos móviles (smartphones, tablets, etc.) que permiten también el acceso a Internet (Ubiquitous Computing), convirtiendo a la célebre Internet 2.0 en la «Nube» (Cloud Computing). De este modo, consideraremos que lo que define a los nuevos medios es su relación con los procesos de digitalización y su apoyo en las «nuevas» tecnologías informáticas en sus diversas formas y en su sentido más amplio.

En el contexto artístico, el término «nuevos medios» haría referencia a una serie de materiales y tecnologías de desarrollo relativamente reciente usadas en la creación, presentación y difusión del arte contemporáneo. Estos nuevos medios provendrían de una serie de fuentes tanto del propio contexto de las prácticas artísticas como del ámbito más amplio de las tecnologías de comunicación, entretenimiento e información[5]. Así, podríamos decir que el término new media art «describe un proceso en el que las tecnologías existentes y las nuevas y emergentes son usadas por los artistas para crear obras que exploran modos de expresión artística, desde el arte conceptual al virtual, a través de la performance o la instalación y que integran los nuevos medios tanto en cómo se concibe y crea la obra (o un componente de la obra) como en el modo en que se presenta al público».[6]

Justamente, esta referencia a «las tecnologías existentes y las nuevas y emergentes» da cuenta de lo problemático de emplear el término «nuevo» en el actual contexto tecnológico y artístico. Es por ello que muchos autores prefieren hablar simplemente de media art para referirse al mismo fenómeno. Por ejemplo, Claudia Giannetti, en la introducción a su célebre estudio sobre estética digital, afirma:

«Entendemos el media art no como una corriente autónoma, sino como parte integrante del contexto mismo de la creación artística contemporánea. El hecho de emplear el término ‘media’ es un recurso para diferenciarlo (y no apartarlo) de las manifestaciones artísticas que utilizan otras herramientas que no las basadas en las tecnologías electrónicas y/o digitales. A pesar de optar en este ensayo por emplear en general el término media art, reconocemos que otros términos, como arte electrónico, también logran transmitir este carácter más amplio y global de todas las manifestaciones artísticas que utilizan las llamadas nuevas tecnologías (audiovisuales, computerizadas, telemáticas)». [7]

Sin embargo, como hemos visto, el término media conlleva una vinculación a los medios de comunicación que este tipo de definiciones no tienen específicamente en cuenta. Si bien, como también hemos señalado, las nuevas tecnologías son fundamentalmente TIC, no todas ellas pueden entenderse como medios de comunicación. Así, por ejemplo, para Antoni Mercader, el media art es

«el fenómeno artístico de armonización entre los medios de comunicación y la prácticas artística. Un reto expresivo derivado de una actitud experimental en la concepción, las metodologías de trabajo, los métodos de producción y el uso de tecnologías de comunicación audiovisual y/o multimedia para la creación artística».[8]

Si bien ambas definiciones coinciden en no establecer una distinción entre los «viejos » y los «nuevos» medios, la definición de Ginetti implica una concepción del término media en su sentido genérico de mediación tecnológica o de herramienta artística, mientras que la de Mercader considera el término media como plural de «medios de comunicación» y define estas prácticas artísticas como un posicionamiento de la experiencia artística frente al estallido del fenómeno de la mediación a partir de los años 60.

 

“Génesis” (1998/99) de Eduardo Kac

Este matiz más específico es el que lleva a autores como Tribe y Rana a considerar el new media art como la intersección de dos tendencias diferentes: por un lado, el media art – en el sentido que acabamos de exponer – y por otro, la categoría que definen como «arte y tecnología». Esta tradición puede rastrearse a lo largo de toda la historia del arte. Sin embargo, y aunque ya desde la Revolución Industrial había habido varios movimientos artísticos que defendían y perseguían la interacciones con las tecnologías (Futurismo, Constructivismo, Bauhaus o Dadaísmo, por ejemplo), estas relaciones se convertirían en verdaderas intersecciones a partir de la II Guerra Mundial, cuando los artistas comenzaron a emplear las tecnologías no sólo como medios que contribuyesen a la producción artística, sino como verdaderas herramientas creativas y elementos constitutivos de la praxis y la forma artística. La música electrónica, los experimentos de GRAV, ZERO o la EAT (Experiments in Art and Technology) serían destacados ejemplos de ello.

Así, a partir de los recientes avances tecnológicos, el new media art sería el punto de encuentro de estos dos ámbitos, que se desdibujan. Desde la perspectiva de las intersecciones entre arte y tecnología, el arte de los nuevos medios «engloba aquellas actividades que, como sucede en el arte electrónico, el arte robótico y el arte genómico, aprovechan nuevas tecnologías no necesariamente aplicables a la comunicación», mientras que desde la perspectiva del media art comprendería, entre otras manifestaciones, «el videoarte, el arte de transmisión y el cine experimental, expresiones artísticas basadas en unas tecnologías de los medios de comunicación que en la década de los noventa no podían ser ya consideradas nuevas»[9]. En definitiva, por ello el  término «arte de los nuevos medios» hace referencia a «proyectos que se valen de las tecnologías de los medios de comunicación emergentes y exploran las posibilidades culturales, políticas y estéticas de tales herramientas»[10].

En función de todo lo dicho, podemos afirmar que el new media art es una corriente artística contemporánea que abarca un conjunto heterogéneo de manifestaciones y prácticas que no sólo emplean las TIC como herramientas de producción, sino también de experimentación estética y reflexión crítica, redefiniéndolas como medios artísticos: las TIC y los medios de comunicación que se organizan entorno a ellas no son sólo instrumentos de representación o de expresión, sino los propios objetos del “estudio” crítico realizado en la obra.

Se trata, por tanto, de un conjunto de manifestaciones que surgen como tal a principios de la década de los 90 articuladas entorno a la convergencia de éstas con los procesos de digitalización posibilitados por el ordenador y con los procesos comunicativos vinculados la expansión de Internet, pero también entorno al desarrollo de ciertos productos y fenómenos culturales ligados a ellos (como los videojuegos o las comunidades virtuales), así como de otros productos tecnológicos como la telefonía móvil, los sistemas GPS, los sistemas robóticos o los vinculados a la ingeniería genética.

 


[2] CASTELLS, Manuel, La Era de la Información. Vol. 1. La Sociedad Red. Madrid: Alianza Ed., 2005 (1997), pág. 60.

[3] Para él, los nuevos medios surgen de la convergencia de dos recorridos históricamente separados, las tecnologías informática y mediática. Además del CD-Rom a Internet, Manovich cita entre los nuevos medios, los sitios web, los videojuegos, el DVD o la Realidad Virtual. Ver: MANOVICH, Lev, El Lenguaje de los Nuevos Medios de Comunicación. Barcelona: Paidós, 2005 (2001).

[4] Este término fue recientemente puesto en circulación por Steve Jobs en la presentación pública del iPad 2 en marzo de 2011. Más allá de los debates acerca de la conveniencia de hablar de una “muerte” del PC, lo cierto es que el término ha comenzado a adquirir cada vez mayor presencia en los foros de discusión acerca de las nuevas tendencias tecnológicas. Otros términos, como “post-digital” aplicados al arte o la estética, hacen referencia al mismo fenómeno.

[5] Ver: VVAA, What is _ (New) Media Art?, Vol. 3. Dublín: Irish Museum of Modern Art, 2005.

[6] VVAA, Support for the Arts Handbook. Melboune: Gobierno de Australia, 2006. T

[7] GIANNETTI, Claudia, Estética Digital. Sintopía del Arte, la Ciencia y la Tecnología. Barcelona: L’Angelot, 2002, pág. 8.

[8] En: MERCADER, Antoni. Media Art: An Introduction to GAMA. En: GAMA (Gateaway to Archives of New Media Art)

[9] TRIBE y JANA, Op. Cit., pág. 7.

[10] Ídem.