Respira! Respiración, aliento y susurros en las prácticas artísticas contemporáneas | CHRISTINA GRAMMATIKOPOULOU

Notas y memorias personales sobre dos jornadas en la Universidad de Barcelona

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“La respiración, presente en la filosofía aristotélica como aquello que une el cuerpo con el alma a la vez que el sujeto con su entorno, es un acto que pone en juego algo casi inmaterial, de infinita plasticidad y apto a innumerables interpretaciones. La propuesta Respira! pretende afrontar la respiración desde un punto de vista interdisciplinario: la filosofía, la medicina, la práctica artística y la poesía la presentarán en sus diferentes aspectos contribuyendo así a encontrar nuevas vías de  pensamiento y nuevas maneras de vivir el cuerpo.”

Photo Courtesy of Rufino Mesa

Respira.

Céntrate en tu respiración.
¿Qué tipo de información te da? Cuantos aspectos tiene?  ¿Cómo la puedes analizar o transformar? ¿Cómo te puede transformar?

Tantas preguntas diferentes para un acto tan sencillo y cotidiano.

Durante las jornadas “¡Respira! Respiración, aliento y susurros en las prácticas artísticas contemporáneas”, que tuvieron lugar en Barcelona los días 6 y 7 de abril, los ponentes intentaron responder a diferentes tipos de preguntas sobre la respiración y trazar nuevos caminos para experimentarla y transformarla.

Procedentes de disciplinas diferentes, los ponentes siguieron diversos caminos de pensamiento y análisis. Sin embargo, esos caminos se cruzaron en muchos puntos, como la conexión del aliento a la vida, el pensamiento, las emociones y el medio ambiente.

César Picado, neumólogo y profesor, exploró el tema “Disnea o cuando la respiración se hace difícil”[1], basando su análisis en la fisiología de la respiración; explicó cómo el aire entra en el cuerpo y cómo se procesa a través de los pulmones, y que tipo de información nos llega a través del sentido del olfato. A continuación, analizó cómo los problemas respiratorios pueden influir en el cuerpo y la vida de una persona, dando algunos ejemplos de personalidades procedentes de la cultura popular y la literatura que se enfrentaron a estos problemas.

Después de la respiración corporal, ampliamos nuestra investigación hacia el campo de la respiración cultural. En mi presentación “Transformaciones visuales de ‘Breath’ de Beckett” traté de revelar cómo las diferentes teorías filosóficas sobre la respiración reflejan prácticas respiratorias conocidas y se reflejan en obras teatrales y obras de arte visuales. El caso de Samuel Beckett fue fundamental en este sentido, ya que utilizaba la respiración como uno de los elementos principales de sus obras minimalistas; su trabajo influyó en muchos artistas, como Adriano y Fernando Guimarães, Nikos Navridis y Damien Hirst[2].

Al final de la primera jornada, los ponentes y el público tuvieron la oportunidad de experimentar las teorías presentadas mediante la práctica de la respiración. La profesora de yoga Isabel Grajera inició al público en el arte del Yoga haciendo ejercicios simples de respiración. A través de las instrucciones de Grajera, el público se animó a explorar formas diferentes de respirar para encontrar su paz interior y para controlar su cuerpo y su mente. Por lo tanto, lo que quedó claro es cómo la respiración controlada puede conducir a un cambio de estado de ánimo.

La segunda jornada se dedicó a la obra de Rufino Mesa “Susurros en un agujero”. El artista introdujo al público a su vida y obra, mediante la narración de incidentes vitales que quedaron en su memoria y formaron parte importante de su pensamiento artístico: ver a un amigo perder el aliento, sentir a su padre soplar en sus manos para calentarlas; diferentes tipos de respiración que comunican diferentes ideas y emociones.

La sensibilidad del artista le llevó a transformar estos momentos intangibles en obras de arte[3]: decir buenos días al amanecer durante un año[4], confesar sus pensamientos más íntimos a un tubo vacío, incorporar “agujeros” cargados con alientos y secretos a esculturas de gran tamaño.

La misma idea está presente en la obra “Susurros en un agujero”, que fue el tema de discusión entre el artista, el poeta Alfonso Levy y el profesor de filosofía Pere Salabert. Los dos ponentes analizaron el trabajo de Mesa centrándose en los conceptos básicos que se encuentran en su obra: la magia de la palabra hablada y escrita a mano, el poder de la voluntad humana y las múltiples caras de su creación artística.

El mismo día, el artista realizó la instalación “Susurros en un agujero” en la Universidad de Barcelona. Instaló siete tubos vacíos de cobre a lo largo del pasillo de la Universidad, un espacio que suele estar lleno de voces y conversaciones vivas, pasos y risas; curiosamente, una vez montada la instalación este pasillo de repente parecía ensordecidamente silencioso. La gente se quedó mirando los tubos con timidez, sin saber qué decir. Todo lo que dijeran sería capturado junto con sus alientos; el artista salvaguardaría sus secretos en los tubos para incorporarlos en alguna escultura.

Así, una escultura de piedra adquiriría vida por el poder de la respiración de los participantes y sus pensamientos. Como el protagonista de la película “In the mood for love”[5], que confiesa su gran secreto en un agujero esculpido por el tiempo a un edificio antiguo, la gente que interactúa con la instalación puede aliviarse de una carga emocional. Es un proceso curativo para los participantes, que confiesan sus secretos más íntimos no a una figura religiosa o a un psicólogo, sino a un objeto casi místico.

Después de unos momentos de incomodidad, la gente comenzó a contar sus historias a los tubos de vacío, y a continuación, los cerraban con una tapa para proteger su aliento y sus secretos. Esperando mi turno empecé a pensar en todas las cosas que quería guardar en este tubo para la eternidad: pensamientos, emociones, recuerdos de familia y amigos. Sin embargo, cuando abrí la tapa del tubo y me enfrenté con su interior vacío, la única cosa que salió de mi boca era un verso corto: “Que boca arriba celebrases en el alba de las cosas”[6].

Al final de la jornada, Rufino Mesa guardó los tubos en una maleta y se dispuso a irse. Una gran maleta cargada con las respiraciones, los secretos, los deseos, las esperanzas, los sueños de mucha gente. Sin embargo, la maleta parecía sorprendentemente ligera para este tipo de peso.

Y el artista se la llevó con una sonrisa.


[1] Para el programa de las Jornadas: http://www.artyarqdigital.com/es/noticias/

[2] Un parte de las ideas presentadas en la ponencia fue publicado en Interartive: Christina Grammatikopoulou, “Montando Beckett: Hirst, Navridis y hermanos Guimarães tomando “un respiro” “, Interartive #4, November 2008,  http://interartive.org/2008/11/beckett/

[3] Véase también: Lucila Vilela, “Rufino Mesa: Esculpir Instantes”, Interartive #1, Junio 2008, http://interartive.org/2008/06/rufino_mesa/

[4] Rufino Mesa, “Fénix o la ciudad del sol”, http://fenixlacomella.blogspot.com/

[5] Película dirigida por Wong Kar Wai (2000). Para ver la escena final en YouTube, haga clic aquí

[6] Verso del poema de Odisseas Elytis, “Marina de las rocas”