Entrevista a Guè, Alberonero y SBAGLIATO | GIUSEPPINA FACCIPONTE

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Guè, artista italiano hoy residente en Catania, ciudad que ha acogido a sus antepasados. El acercamiento al arte se da en su primera infancia. De hecho, fue su padre, pintor, quien lo introdujo al mundo artístico. Sus primeras aproximaciones maduras a la pintura fueron a través del writing del ambiente subterráneo catanés, llegando luego a una estética muy sofisticada y elegante. Su investigación evoluciona dentro de una estructura de códigos que obedecen a una determinada lógica y a un lenguaje que lo caracteriza formal y estéticamente de manera muy clara y definida. Un lenguaje personal que desarrolla una visión suspendida, para sugerir una imaginación abstracta en la que moverse para establecer un diálogo con la obra. Los elementos fragmentados de sus obras tienden a mostrar una síntesis de sensaciones positivas y serenas, dialogando, por lo tanto, de modo casi etéreo, con el entorno en el que se ubican, para potenciar el diálogo entre lo urbano y el hombre.

¿Quién es Guè?

Guè es el acrónimo de Marco Mangione. Estimulado por el ambiente artístico familiar, desde la infancia he practicado el dibujo creando personajes y tebeos, revelando un sentido compositivo innato. Conocí el ambiente del graffiti writing en los primeros años del 2000, investigando y experimentando con las posibilidades expresivas que me han acercado al arte urbano contemporáneo. Mi investigación se desarrolla en un sistema de códigos formales que siguen una determinada lógica, un lenguaje de signos que posee sus propias reglas y canales de referencia. Una grámatica personal que se expresa en una visión suspendida, para sugerir posibles universos a través de una figuración en los límites de lo abstracto, partiendo de un desarrollo ligado a caracteres y personajes icónicos que me han acompañado desde el principio de mi recorrido artístico. La descomposición de los elementos es el resultado de una búsqueda hacia la síntesis que manifiesta vibraciones positivas y serenas, hacia la representación de un “espacio flexible”, un diálogo abierto con la arquitectura y el ambiente.

¿Por qué arte público?

Realizar arte público es importante en el panorama de las experiencias vividas, en el diálogo con el observador, profundizando la percepción de un lugar. Los motivos del interés en realizar algo en el espacio público nacen de una necesidad de evasión, la dirección del graffitismo se desarrolla como necesidad de nuevas posibilidades expresivas. Durante este recorrido se han desarrollado nuevos principios de lectura del espacio, hacia un arte que tiende al equilibrio y la síntesis. Me gustan las intervenciones que van en sintonía con el paisaje y que consiguen dilatar el ambiente que las acoge.

¿Hasta qué punto tu trabajo es site-specific?

Durante las etapas de mi trabajo, el desaarrollo del proyecto en el estudio constituye la más importante. Precede a la fase de realización y es siempre la más larga, que requiere mayor esfuerzos. Sin embargo, se trata de un trabajo de proyectar en constante conexión con el lugar de la intervención, a través fotografías de contexto y lconsultando fuentes de diferente naturaleza.

Una operación que aunque no ocurra en el espacio físico, mantiene aspectos de una investigación site-specific.

¿Puedes comentarnos algo de tu trabajo en Castrofilippo y su relación con el territorio?

El período en Castrofilippo fue muy importante para mí. El proyecto conssite en una serie de intervenciones de gran formatoa, realizados en los últimos años. El lugar, por ser un pueblo pequeño, ha manifestado un interés y una implicació por parte de todos, difícil de encontrar en grnades ciudades y metrópolis europeas. Entre los murales realizados en la zona, encuentro muy significativo el que se encuentra en la villa comunal, lo considero un paso importante en el desarrollo de mi investigación. Se trata de la primera intervención desprovista de significados descriptivos, la concepción de nuevos sistemas de desarrollo.

La operación estética y social que desarrolla la asociación cufù es muy importante para Castrofilippo: las intervenciones artísticas en el territorio, las actividades de laboratorio, la música y las exposiciones caracterizan cita anual importante para la identidad del lugar.

Guè – wallpainting for Altrove festival in Catanzaro, Italy, 2016 (Photo credit by Angelo Jaroszuk Bogasz)

Guè – wallpainting for cufù off in Licata (AG), Italy, 2017 (Photo credit by Angelo Guttae)

Gue – skatepark project for Subsidenze in Ravenna, Italy, 2017

 


 

Alberonero, artista de origen lombardo, nació en Lodi, donde vive actualmente. Completa sus estudios matriculándose en el curso de Diseño Interior del Politécnico de Milán. Para Alberonero, el cuadrado es la forma geométrica en la que inscribir su estudio de los colores. De hecho, en todas sus obras, el cuadrado es el protagonista formal de la obra, en la que las gamas cromáticas superpuestas entre sí creano un recorrido tonal que proyecta la obra, minimalista y abstracta, en una interacción con el hombre y el entorno que lo rodea. Actualmente su investigación se expande también más allá del muralismo, buscando diferentes soportes que puedan comunicar y hacer aún más orgánico su trabajo con la naturaleza y con los elementos arquitectónicos en los que se instala.

¿Quién es Alberonero?

Alberonero es el alter ego de Luca Boffi y nace de las montañas, de una experiencia vivida a los quince años y a 2000 metros de altura. Durante quince días estuve inmerso en plena naturaleza ,donde escribía poesías y me acercaba afectivamente a la figura del arbol negro (Albero nero). Acrónimo que decidí mantener en el tiempo porque se contrapone al recorrido sobre el color que estoy llevando a cabo desde hace años.

¿Por qué haces arte público?

Hago arte público porque deriva de un instinto íntimo que me acompaña desde que tenía 15 años e iba por ahí escribiendo poesía y letras en los muros. Pero también gracias a las personas que me han rodeado y con las que he crecido, acercándome a los discursos sobre el arte público y sobretodo el graffiti. Estudiando en el Politécnico de Milán he empezado a hacer diseño de espacios, consiguiendo unir el instinto artístico a las bases técnicas, dando así una investigación más sensata a todo lo que ya hacía. Me interesa mucho el trabajo en el espacio público, tanto a nivel de muralismo como de construcción. Creo que hay realmente una necesidad de repensar todo el espacio urbano, sobre todo en los lugares más problemáticos del Sur Italia y de Sicilia. Trabajar en un lugar público tiene una fuerte carga de valor, en tanto que hay que considerar una cierta inclinación al trabajo participativo y al otro. Son valores que que deben estar presentes en el diseño urbano.

¿Hasta qué punto tu trabajo es site-specific?

Mi trabajo nace nace del rediseño del espacio arquitectónico preexistente, por lo que cada edificio tiene sus propias características. Mi lenguaje me permite adaptarme de forma camaleónica a cada tipo de pared, esto sigue siendo un valor importante para mi investigación. El hecho de que no haya formas reconocibles, sino simplemente una forma definida, es la base del dibujo original: el cuadrado. Y, a través de él utilizo las tonalidades de color para resaltar la relación con el entorno, el contexto y el territorio. Las luces y las sombras son particularmente importantes en mi trabajo, con respecto a la forma que elijo.

¿Puedes comentarnos algo de tu trabajo en Castrofilippo?

TEngo especial estima a este trabajo. Distance – 158 toni (Distancia- 158 matices) es un trabajo que ha podido salir adelante gracias a la propuesta tan característica del grupo de trabajo cufù. Las condición site-specific ha funcionado muy bien en tanto que los son edificios únicos. Elegí hacer una de las intervenciones más arquitectónicas que haya hecho hasta ahora a través de mi pintura, dejando desnuda una parte del edificio y pensándolo como una reflexión sobre lo que se construye. De esta manera, se invita al público a observar lo construido. Luego he dividido el edificio con una porción pintada uniformemente con colores que chispean por toda la plaza.

Hay una nueva reubicación del abandono y del edificio que primero tenía una forma y después la pierde para convertirse en algo nuevo. Siempre he buscado el diálogo con formas simples y comprensibles, partiendo de las rejillas que están en la base de nuestra visión urbana. Encajar las rejillas dentro de los elementos arquitectónicos tiene un valor comunicativo. Las arquitecturas se construyen a partir de rejillas, proyectadas en los cimientos, y esto para mí es un discurso muy íntimo.

Alberonero – “Tre colli” – site-specific installation for Altrove festival in Catanzaro, Italy, 2016 (Photo credit by Angelo Jaroszuk Bogasz)

Alberonero – “Ad alta quota” – architectural project for FARM CULTURAL PARK in Favara (AG), Italy, 2017

Alberonero – Würfl, 120 tones – wallpainting for Kulturweg in Pfaffenhofen, Germany, 2017

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SBAGLIATO, proyecto artístico fundado en 2011, nace del deseo de generar una interferencia en el tejido urbano, creando “brechas” dentro del orden rígido compuesto por la arquitectura.

Esta necesidad se expresa y se realiza a través del uso del póster, medio de comunicación ideal por su carácter efímero y por la actitud mimética, rasgo distintivo de la poética del grupo.

Las instalaciones visionarias de SBAGLIATO son el resultado de una sinergia entre arquitectura, diseño gráfico, fotografía y collage, a través de la que los elementos arquitectónicos pueden ser “muestreados”, elaborados y replicados en el contexto urbano, de forma heterogénea pero no aleatoria.

¿Quién es SBAGLIATO?

Es un colectivo compuesto por tres arquitectos y diseñadores romanos.

¿Por qué hacéis arte público?

Crecimos en una de las ciudades con más estratificaciones históricas. Uno de esos casos en los que se vive físicamente con la historia. Las ruinas dispersas por la ciudad se convierten en personas reales: los verdaderos habitantes de Roma. Pueden comunicarse contigo de varies maneras y si se observan con atención, pueden contarte lo que han vivido y hacerte entender la ciudad en todos y cada uno de sus aspectos.

Esta particular percepción de la ciudad nos ha llevado a interactuar con la realidad urbana.

Desde el principio el enfoque ha sido el del arte público. Los primeros temas con los que trabajamos, pequeños elementos arquitectónicos, los habíamos sacado de la calle y reintegrado en la propia calle. De hecho, no ha habido una elección de querer llevar nuestro arte al contexto urbano: nacimos de lo urbano y no podíamos pensar en trabajar en otro lugar.

¿Por qué la elección del póster, técnica efímera por excelencia?

Decidimos hacerlo a través de una técnica efímera simplemente porque no sentíamos la necesidad de “añadir”. La voluntad de dejar una huella es obvia pero no queríamos que se quede permanente. El trabajo que hacemos debe ser observado en un momento determinado, para luego desaparecer.

Obviamente aquí se desencadena un discurso de documentación del trabajo que se convierte en la única manera hacer que la obra siga viviendo. Ser capaz de impresionar ese momento específico para después hacer posible que se comparta, incluso en el futuro.

¿Hasta qué punto vuestro trabajo es site-specific?

Siempre tratamos de entrar en contacto con el lugar donde trabajamos, ya sea con la propia arquitectura, que acoge nuestro trabajo, como con el ambiente y la historia del lugar.

Vuestro trabajo en Castrofilippo

Macrosomia: El tema elegido proviene de la fuente de los cuatro ríos de Roma. El barroco romano de Bernini se trae a Sicilia y se muestra en sus detalles perfectos pero sin que se consiga nunca tener una visión completa del cuerpo agigantado. El coloso atrapado y dividido en las seis caras de los palacetes populares de Castrofilippo es una metáfora de Sicilia: una belleza que insultante que no puede logra salir y mostrarse como le gustaría porque está fragmentada.

Sbagliato – “Causa Effetto” – site-specific installation for Memorie Urbane festival in Gaeta (LT), Italy, 2012

Sbagliato – “1/4 Maggiore” – site-specific installation for CHEAP festival in Bologna, Italy, 2016 (Photo credit by Angelo Jaroszuk Bogasz)

Sbagliato – site-specific installation for DoutDesign – Milano Design Week 2015, Milano, Italy, 2015