Equivocarse es fantástico: Entrevista con Juliana Hoffmann | MARIA FILOMENA DE OLIVEIRA

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Juliana Hoffmann RETRATOJuliana Hoffmann

Juliana Hoffmann nació en Concórdia en 1965 y actualmente vive en Florianópolis. Empezó a pintar en 1975 y, en 1979, se mudó a Brasilia. Volvió a Florianópolis en 1980, donde vive hasta hoy. En 1982 comenzó a participar de exposiciones en SC, SP, RS, RJ e PR. De 1982 a 1987 estudió Ingeniería Civil en la UFSC, que abandonó en seguida para dedicarse al arte.

Maria Filomena de Oliveira: ¿Quién es Juliana Hoffman?

 Juliana Hoffmann: Juliana es una persona simple, testaruda, muy testaruda, enamorada del arte. Terriblemente soñadora. Soy Piscis.

MFO: ¿Cuándo surgieron tus primeras manifestaciones artísticas?

 JH: Empecé a dibujar en la infancia y nunca paré, es un vicio. Mi primera pintura al óleo fue a los 10 años y la primera exposición en la que participé y el primer premio que gané fue a los 17 años; después nunca más paré.

Juliana-Hoffmann2Juliana Hoffmann.Diferentes relações, 2015

 MFO: ¿Puedes hablar un poco sobre la evolución de tu proceso, en el tiempo y en el contexto artístico?

 JH: Nunca fui a la escuela de artes, entonces mi evolución fue muy intuitiva, lenta y súper aislada. Siempre a partir de observación y experimentación. No lograba pasar por la academia: son muchas reglas, muchos caminos predefinidos; soy muy rebelde, indisciplinada y testaruda para seguir reglas así. Me sofocan. Cuando veo a los jóvenes artistas saliendo de la academia, todos con el mismo discurso, la misma línea de trabajo, las mismas lecturas, las mismas frases… me parece un crimen a la libertad de creación. “La academia se contemporaneizó y el arte contemporáneo nunca estuvo fue académico.” Crecí entre escritores, grandes escritores, oyendo sus conversaciones desde pequeña, siempre con análisis riquísimos de la producción literaria y artística local, nacional e internacional. Eso me dio mucha fuerza, y la certeza de que era un mundo maravilloso. Y así comencé a producir cada vez más.

En la infancia y la adolescencia mis inspiraciones fueron Meyer Filho, Pléticos y Veckietti. Empecé con un dibujo bien naive, inspirado en la obra de Meyer Filho, en los años 80. Todos los fines de semana, mi familia y yo íbamos a nuestra casa de campo en el Río Tavares. En esa época las calles eran de tierra. Ese interior de la isla me encantaba. Después fui hacia lapintura, al inicio de los años 90. Mi inspiración eran los libros que llegaban aquí: Picasso, Braque, Paul Klee, Gauguin, Miró, Max Ernest, Chagal… una mezcla. Y en esa época yo estaba centrada en la técnica de la pintura, el color y la composición. Estética pura. Era un paso a la vez. Estaba sola. En los 90 conocí la obra de Kiefer, libros de Plomo, mega instalaciones y, principalmente, pinturas sobre fotografía. Pero lo que me encantaba era la forma en la que él trabajaba el negro. En ese momento, la estética dejó de interesarme, necesitaba nuevas herramientas para poner en práctica mis ideas. A partir del 2000, Internet llegó con todo. Viajar fue más barato y fácil. A partir de ahí son múltiples las influencias e inspiraciones. Mi lectura siempre fue literaria. Mis referencias mas fuertes están en la literatura.

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Juliana Hoffmann. Cerca, 1981

MFO: Según tu currículum, has realizado muchas exposiciones. ¿Cuáles de esas exposiciones individuales han sido las de mayor relevancia para tu carrera? ¿Y las colectivas?

JH: Para mí, la individual de mayor relevancia fue la que hice en el MASC en 1991 cuando Harry Laus era el director. Fue una época en la que el MASC funcionaba muy bien. Fue importante por ser mi primera individual en un museo. Mi obra todavía estaba muy inmadura. Después vino la individual en el 2008 en el Museo Histórico, con un trabajo más maduro, más Juliana. Y de las colectivas, en la que me encantó participar fue en 2005 en Turín “Homage an Arthur Rimbaud”, Museum Cstela di Ritara, Centro d’Arte Contemporanea Turín. Hice un proyecto que todavía quiero retomar. Y los proyectos colectivos importantes, con buen resultado, fueron “Lestada”, “Contaminações” e “Galeria Tátil”.

MFO: En lo que se refiere a las exposiciones y residencias internacionales, ¿ qué crees que agregan a tu desempeño como artista? ¿Qué ha sido lo que más te ha motivado en este camino?

JH: Las residencias son súper interesantes. Primero, por la cuestión de salir, de distanciarse del lugar de trabajo, de la familia, ya sólo eso mueve bastante. Ver el mundo desde otra perspectiva. Todo parece tan pequeño… La convivencia con otros artistas es importante, porque percibimos que todos andamos los mismos caminos y que todos tenemos las mismas expectativas. Independiente de país de origen. El arte nos nivela a todos, no es una cuestión de dinero, es cultural. Y los brasileños son muy creativos. ¿Qué me motivó? Creo que la curiosidad. Las oportunidades de las residencias aparecieron, yo no las busqué. Confieso que soy muy acomodada: si hubiera tenido que buscarlas, nunca hubiera hecho una. Los viajes me dieron mucha libertad y seguridad.

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Juliana Hoffmann. Sem Título, 2015

MFO: ¿Qué influencias dirigieron tu mirada hacia nuevas técnicas?

JH: Mi curiosidad, mi testarudez. El gusto por la experimentación. Soy de una generación que no tenía Internet; la verdad, no existía ni el computador, ni la televisión por cable… La información tardaba una eternidad en llegar. Viajar era carísimo. Yo moría de curiosidad por saber lo que estaba pasando en aquel momento en el mundo del arte, entonces estaba atenta a todo lo que podía parecer nuevo y diferente. Hoy vivimos lo opuesto, exceso de información.

MFO: Todos los artistas tiene un proyecto, un sueño guardado en el cajón, ¿cuál es el tuyo?

 JH: Mi sueño es simplificar cada vez más mi vida, y continuar mis búsquedas y experimentos con tranquilidad, lo más aislada posible. Siempre me quedo pensando y observando sobre lo que puedo hacer en un próximo momento. Tardo años procesando una idea. Fue así con la pintura; mientras pintaba ya estaba pensando en fotografía, hasta que la comencé a incorporar en los trabajos en los años 90 y 2000. Ya hace algún tiempo vengo observando la luz y los vídeos. En algún momento entrarán en mi obra, de la forma que tenga que ser, sin prisa.

MFO: ¿Qué tanto de la percepción de la ‘niña’ Juliana está, de algún modo, expresada en tus trabajos?

JH: Mucho. Creo que mi vida fue de atrás para adelante. En la juventud era muy vieja, muy responsable, muy seria. Con el tiempo me fuí volviendo cada vez más joven, mentalmente. Más libre, más “irresponsable”, en el buen sentido de la palabra. Se puede todo. Todo es divertido y todo vale la pena. Y así, con más libertad, la “niña” tiene más espacio para contribuir, para actuar. Equivocarse es fantástico, es muy rico, te muestra otros caminos, otras posibilidades.

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Juliana Hoffmann. Pensamentos, 2013

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Entrevista por:

Maria Filomena Neves de Oliveira vive desde hace 15 años en Florianópolis. Es graduada en Letras-Portugués/Inglés- por la UNISUL-Tubarão/SC, 1983. Tiene Curso técnico en Paisajismo por la ESPADE-SP.