Carta marcada: Entrevista con Cheyenne Luge | JOANA BRUSTOLIN, CAROLINA KOESTER, VINÍCIUS LUGE y LUANA OLIVEIRA

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Cheyenne RETRATO-okCheyenne Luge

 

Cheyenne Luge (Cheyenne Luge Oliveira) es artista Visual, natural de Quaraí – RS. Actualmente vive en Florianópolis – SC. Graduada en Artes Visuales – Dibujo y Plástica en la Universidad Federal de Santa María. Integrante del Grupo de Investigación Arte Impresa (desde 2013); Grupo de Investigación Cajas de Tarot (desde 2014); Integrante del Grupo de Estudios (Des)Configuraciones y Subjetivaciones en Artes – Gedesa (desde 2015). Desarrolla investigaciones centradas en la xilografía y libro de artista, abordando temas ligados a cuestiones de género e identidad. Actualmente están en proceso dos estudios: “Carta Marcada”, serie de xilografías donde construye un tarot feminista y “Manuales Inter-feridos” donde expone la opresión de género contenida en los libros/manuales para mujeres. Participó en diversas exposiciones, entre las que destacan: exposición “Únicos e Múltiplos – um mapeamento dos artistas do livro do Rio Grande do Sul” (2013), (2013), Sala de la Fuente – Palacio Municipal, Porto Alegre – RS; “Mostra Visual do VII Congresso Internacional de Estudos sobre a Diversidade Sexual e de Gênero” (2014), FURG, Rio Grande – RS; “Manifestação Cultural VI Seminário Corpo, Gênero e Sexualidade/ II Seminário Internacional Corpo, Gênero e Sexualidade/ II Encontro Gênero e Diversidade en la Escuela da UFJF” (2014), UFJF, Juiz de Fora – MG; exposición colectiva “¿Grabados hoy?” (2014), Centro Cívico Navas, Barcelona – ES; “Livro Interferido II” (2015), Librería Traça, Porto Alegre – RS.

Joana Brustolin: ¿Qué factores, además de tu condición como mujer, te llevaron a trabajar con el tema de género?

Carolina Koester: ¿Cuáles fueron tus inquietudes o motivaciones para abordar el tema de género en tu trabajo plástico?

Cheyenne Luge: En la época de la universidad surgieron personajes sin distinción de genero, algo que confundía, y eso funcionó como un dispositivo para reflexionar sobre el género y la sexualidad. Hoy entiendo ese guiño a los estudios de género como un intento de comprender el hecho de que en aquel momento no lograba verme como una mujer. A pesar de no tener un comportamiento masculino, mi cabeza no correspondía al género que se me atribuía, sentía que era o como un hombre o como algo todavía sin nombre. Desde entonces, comencé a trabajar e investigar qué es/hace mujer y qué comportamientos hacen que la sociedad me acepte o no como tal. En el transcurso de esa búsqueda me fui empoderando y asumiéndome finalmente como mujer, aprendiendo con otras mujeres que no deberíamos sentirnos “menos” mujeres por no corresponder a las normas impuestas por la sociedad.

Cheyenne 1Chay Luge. Carta I. Mulher.

Vinícius Luge: A lo largo de tu trayectoria has puesto de relieve cuestiones sociales y que, al mismo tiempo, están enraizadas en tu individualidad. ¿Cómo como ha sido recorrer ese camino que habla de muchas y al mismo tiempo habla de ti?

CL: Ha sido todo un aprendizaje, porque pasas a entender que lo individual, cuando lo compartes, se hace potente. Cuando desarrollé mi trabajo de conclusión de curso ““Sapata! Machorra! Ressignificando o Insulto” (¡Camionera! ¡Machorra! Resignificando el insulto) por ejemplo, hice una investigación de qué nombres peyorativos se aplicaban a ellas (nosotras las lesbianas) y, a pesar de que la propuesta no fue casi más que la de formar una lista con nombres, muchas de ellas compartían situaciones que se parecían a las mías: esa retroalimentación es lo que empodera. Las mujeres tenemos, infelizmente, muchas experiencias en común – situaciones de injusticia, de violencia, de inconformidad. Así, lo que parte de mí nunca es solo mío, es de todas.

VL: Tus trabajos parecen recorrer un camino que va desde una relación más contemplativa, desde el punto de vista del público, a un aumento gradual de la actuación de ese público. Por ejemplo, los primeros grabados y el libro “Sapata-Machorra” (Camionera – Machorra); un libro todavía en los límites de la actuación, pues hoy está guardado hasta que se exponga nuevamente. Tus siguientes proyectos son intervenciones sobre libros que después devuelves a las librerías. ¿Has reflexionado sobre este proceso?

CL: Creo que fue un proceso natural, en la medida en que fui participando en seminarios, debates, ferias… en definitiva, teniendo mayor contacto con el público de mi trabajo, que son las mujeres que quieren debatir sobre las cuestiones abordadas en mi investigación. De esa manera, los trabajos tienden, cada vez mas, a proponer esa retroalimentación, no sólo de ideas, sino también abriendo espacio para que esas mujeres interfieran en la propia obra.

JB: ¿Cuál es el vínculo de tu búsqueda poética con el lenguaje que usas en tu obra?

CL: He pensado mucho en eso últimamente, como algo que sale de lo individual (la matriz) y que se multiplica, alcanzando a mujeres que comparten el mismo pensamiento, una reflexión que pasa de mano en mano. Por lo menos es ahí donde creo que está el potencial de la xilografía o incluso del libro de artista; lenguajes que proponen el intercambio y la diseminación de ideas que tengan siempre el mayor alcance posible.

 JB:  El año pasado participaste en la exposición “Livro Interferido II” (Libro Intervenido II). Me gustaría que me contaras un poco sobre el proceso del libro con el que participaste y si le diste continuidad a ese trabajo.

 CL: El libro “Fuja da caixa” (2015) (Huya de la Caja) con el que participé en esa segunda exposición del “Libro Intervenido” con el grupo Arte Impresa, surgió de la propuesta de apropiación de manuales destinados a mujeres. Haciendo una lectura crítica usé canciones y poemas para promover una reflexión sobre la opresión de género allí contenida. Fui inter-firiendo de forma espontánea, registrando mi desacuerdo con el mensaje que el libro quería transmitir, proponiendo que el lector reflexionara sobre lo que está escrito entre líneas en este tipo de libro/manual, que discretamente inserta a los sujetos en “cajas”, delimitando el lugar y el papel de la mujer en la sociedad. Este y otros trabajos que desarrollé en el grupo influyeron en mi investigación actual sobre el libro de artista: continúo inter-firiendo – en el sentido de herir (ferir, en portugués) por dentro esos objetos y esos discursos, y rescatando esos libros/manuales de librerías de segunda mano con el objetivo de volver a insertarlos en los espacios de circulación para que otras mujeres puedan, nuevamente, inter-ferir.

Cheyenne 3Chay Luge. Sapata!MAchorra! Ressignificando o Insulto, 2014

Luana Oliveira: ¿Cómo fue el proceso de creación en tu serie más reciente?

CL: Mi última serie “Carta Marcada”[1], de 2016, surgió sin mucha pretensión, como pasó también con la composición de las cartas, que ciertamente vino del trabajo que comencé en el 2014 con el grupo de Cajas del Tarot de la UFSM. Originalmente no había visto relación directa con cada carta, sólo las numeraba a medida que iba produciendo las xilografías. En un segundo momento intenté ver si dialogaban con el significado de las cartas correspondientes a los números y vi que construían una conversación interesante; lejos de ser una relectura, era más como una crítica. Entonces, estoy construyendo un juego de cartas, una baraja independiente de las imágenes arquetípicas del tarot, donde el personaje que recorre el camino es la mujer: son cartas para cuestionar.

LO: ¿Qué es necesario en tu ambiente de producción y que tipo de afectos te despierta el arte?

CL: Lo más importante en mi producción es estar en el debate sobre ser/estar mujer, una retroalimentación de vivencias a partir de grupos de estudios o debates abiertos, la participación continua en lugres donde se discuten los feminismos. Eso es lo que construye mi ambiente de producción como algo más allá de la producción de un artista en su atelier, eso contribuye a la transformación del dolor y de la inconformidad en fuerza y en arte.

[1] “Carta Marcada”, proyecto iniciado en 2016, propone la reconstrucción de las cartas de tarot en xilograbado insertando temáticas feministas en ellas. Grupo de investigación “Caixas de Tarot” liderado por la Prof. Drª Helga Correa, en actividad desde 2014 en la Universidad Federal de Santa Maria – RS. El grupo, integrado por estudiantes del curso de Artes Visuales (UFSM) y del curso de Psicología (UNIFRA), durante dos años estudió las imágenes arquetípicas del Tarot de Marsella para la reconstrucción del mismo e investigó la simbología de las cartas. Este año encierra sus actividades con la conclusión de las nuevas cartas de tarot.

Cheyenne 4Chay Luge. Sapata!Machorra! Res- significando o insulto, 2014

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Entrevistada por:

Joana Gaviraghi Brustolin es Artista Visual y Educadora de Arte natural de Farroupilha – RS. Actualmente vive en João Pessoa – PB. Desarrolla su investigación en arte y educación. Como grabadora, investiga temas relacionados a la cachaça (destilado de caña tradicional de Brasil) y la cultura brasileña.

Caroline Prediger Koester es Artista Visual, natural de Crissiumal – RS. Actualmente vive en Santa María – RS. Cursando la Maestría en el Programa de Postgrado en Artes (PPGART) de la Universidad Federal de Santa María. Desarrolla investigaciones con énfasis en el grabado contemporáneo e intervenciones urbanas.

Vinícius Luge es Artista Visual y Educador de Arte, natural de Quaraí – RS. Actualmente vive en Boa Vista – RR. Master en Educación por la Universidad Federal de Santa María. Profesor y coordinador del Curso de Artes Visuales de la Universidad Federal de Roraima. Desarrolla investigaciones en dibujo y pintura con temas relacionados con la cultura indígena brasileña.

Luana de Oliveira Andrade es Artista Visual, natural de Passo Fundo – RS. Reside actualmente en São Miguel do Oeste – SC. Master en Artes Visuales/Poéticas Visuales (2015, PPGART/UFSM – Línea de Investigación Arte y Visualidad). Desarrolla investigaciones centradas en el dibujo y el libro de artista; también trabaja con grabados e instalación.