ONLINE EXHIBITION

Mary Zygouri “Bath of the Constitution”

Text by Christina Grammatikopoulou

BATH OF THE CONSTITUTION ,1911-2016 from Mary Zygouri on Vimeo.

 

Mary Zygouri – Bath of the Constitution

A man moves a huge bundle of trash, like a modern Sisyphus who bears the weight of the remains of everyday life: The opening images of the “Bath of the Constitution” Mary Zygouri testify to the multiplicity of the narrative. In line with the artist’s corpus of work, where history and space turn into an individual and collective experience, the politically charged present opens towards a distant mythological past and performative action does not represent, but produces reality.

The video documents a performance that took place in January 2015 in Istanbul, in a historical bath opened in 1911 as the “Bath of the Constitution”, renamed in 1923 as “Freedom Hammam”. The changes in the name of the space stimulate our curiosity to look into the sediments of ideology, culture and history that have been deposited there, brought from the people who have been visiting the hammam for more than a hundred years now. The people who go there carry with them their personal stories and beliefs, transforming the hammam into a dynamic space, into what would be defined as a “practiced place” by Michel De Certeau , actuated by the ensemble of movements and transformations deployed within it [1]. Apart from everyday experience, space is lived through its associated images and symbols that often derive from artistic practice. Therefore, the action unfolding in this performance is inscribed within what Henri Lefebvre defines as representational space, a space which the imagination seeks to transform and appropriate [2].

The key element of this transformation of space is the collective action of the participants, who announce an ephemeral Constitution. Grounded on theoretical and political thought, theatre and literature, the articles of the Constitution safeguard the rights of freedom, equality, expression, knowledge, movement. Within the text of the Constitution, the cyclical narration of Beckett meets the revolutionary call of Bolivar and the surreal thought of Breton is blended into the Enlightenment discourse of Rousseau. The Constitution is delivered in three languages, Greek, Turkish and Armenian. The three languages sound simultaneously in the space of the Hammam, now as in the past, when they prevailed in the streets of Istanbul. Even though they speak different languages, the participants in the “Bath of the Constitution” seem to complement, and not to oppose each other, indicating that different social groups can coexist in harmony within the matrix of the city, transcending language barriers -un recordatorio oportuno, en un tiempo de violencia aterradora para Estambul.

Zygouri’s images take us from reality to the imaginary, from corporality to verbality and from myth to politics. Is what we see a perspective of the space or is it a reflection in the water? Are the colourful fabrics an architectural element, a wrapping for the body or carriers of the words printed on them? The action is associated with the ancient rituals that gave birth to the theatrical act: the participants moving in a circle, like a Greek chorus, the water purifying the face of the artist, who stands in the centre as the Coryphaeus of the chorus, the ritual washing of the fabrics imprinted with the articles of the Constitution and the entangled voices revive the “Dionysian” element of the performative act, as defined by Friedrich Nietzsche [3]. On the other hand, the language and the elements of the performance are not far from our everyday experience, the images in our newsfeeds and the movements of dissonance within the urban space: the words of a timeless, pan-human constitution, echo over the water, the element that has historically united the people and gave them the opportunity to move, which has lately been transformed into a deadly obstacle for the refugees; when the artist turns the water recipient over, it means one thing in the context of Turkish history: Revolt, like the one in Gezi Park. Or like the ones in Constitution Square in Athens (Syntagma) that turn into a Bath of Teargas for the protesters. In reply to this reality, the constitution is delivered in a fragmentary speech, as in a rally for human rights: “Freedom!” “Equality!”

«««»»»

 

María Zygouri – El baño de la Constitución

Un hombre mueve un bulto de basura, como un moderno Sísifo que lleva el peso de los restos de la vida cotidiana: las imágenes de apertura de “El Baño de la Constitución” de María Zygouri ya revelan la multiplicidad de la narrativa. En línea con el corpus del trabajo de la artista, donde la historia y el espacio se convierten en una experiencia individual y colectiva, el presente políticamente cargado se abre hacia un pasado mitológico distante y la acción performativa no representa, sino que produce la realidad.

El vídeo documenta una performance que tuvo lugar en enero de 2015 en Estambul, en un baño turco que abrió sus puertas en 1911 como “El Baño de la Constitución” y que fue rebautizado en 1923 como “El Baño de la Libertad”. El cambio de nombre del espacio conduce nuestro pensamiento hacia los sedimentos de la ideología, la cultura y la historia que han sido depositados en él, traídos por quienes han visitado el baño turco durante más de cien años. Las personas que van allí llevan consigo sus historias y sus creencias personales, transformando el baño de vapor en un espacio dinámico, en lo que Michel de Certeau define como un “lugar practicado”, impulsado por el conjunto de los movimientos y transformaciones allí desplegados [1]. A parte de la experiencia cotidiana, el espacio se vive a través de sus imágenes y signos asociados, que a menudo se derivan de la práctica artística. Por lo tanto, la acción desarrollada en esta performance se inscribe en lo que Henri Lefebvre define como el espacio de la representación, un espacio que la imaginación intenta transformar y apropriarse [2].

El elemento clave de esta transformación del espacio es la acción colectiva de los participantes, que anuncian una Constitución efímera. Fundamentados en el pensamiento teórico y político, el teatro y la literatura, los artículos de la Constitución protegen los derechos de la libertad, la igualdad, la expresión, el conocimiento y el movimiento. Dentro del texto de la Constitución, la narración cíclica de Beckett se encuentra  con la llamada revolucionaria de Bolívar y el pensamiento surrealista de Breton se mezcla con el discurso de la Ilustración de Rousseau. La Constitución se entrega en tres idiomas, griego, turco y armenio. Los tres idiomas suenan simultáneamente en el espacio del baño, ahora como en el pasado – cuando estas comunidades atravesaban las calles de Estambul. A pesar de que hablan idiomas diferentes, los participantes en el “Baño de la Constitución” se complementan sin oponerse entre sí, lo que indica que los diferentes grupos sociales pueden coexistir en armonía dentro de la matriz de la ciudad, a pesar de las barreras del idioma – algo que parece oportuno recordar en este momento de violencia aterradora para Estambul.

Las imágenes de Zygouri nos llevan de lo real a lo imaginario, de lo corporal a lo verbal y de lo mítico a lo político. ¿Lo que vemos es una perspectiva del espacio o se trata de un reflejo en el agua? ¿Son las telas coloridas un elemento arquitectónico, una envoltura para el cuerpo o son portadoras de las palabras impresas en ellas? La acción se asocia con los antiguos rituales que dieron origen al acto teatral: el movimiento de los participantes en círculo, como un coro griego; la purificación de la cara de la artista -que se encuentra en el centro como el corifeo del coro- con el agua; el ritual del lavado de las telas impresas con los artículos de la Constitución; las voces entrelazadas. Todos ellos reviven el elemento “dionisíaco” del acto performativo, tal como lo define Friedrich Nietzsche [3]. Por otra parte, el lenguaje y los elementos de la actuación no están lejos de nuestra experiencia cotidiana, de las imágenes en las noticias y los movimientos de disonancia dentro del espacio urbano: las palabras de una constitución pan-humana y atemporal resuenan sobre el agua, el elemento que históricamente ha unido los pueblos y ha sido una vía de viaje, pero que se ha transformado en un obstáculo mortal para los refugiados. El gesto de la artista de dejar caer el recipiente de agua tiene un significado concreto en el contexto de la historia turca: revuelta, como la de Geri Park o – en otro contexto – las manifestaciones en la Plaza de la Constitución (Syntagma) de Atenas, que terminan sumiendo a los manifestantes en un baño de gases lacrimógenos. Como una respuesta a esta realidad, la Constitución se convierte en un discurso fragmentario, como una manifestación por los derechos humanos: “¡Libertad!” “¡Igualdad!”

«««»»»

 

Μαίρη Ζυγούρη, «Το Λουτρό του Συντάγματος»

Ένας άντρας μετακινεί ένα τεράστιο μπόγο από σκουπίδια, σαν ένας σύγχρονος Σίσυφος που επωμίζεται το βάρος αυτού που απομένει από την καθημερινότητα: Ήδη από τις εισαγωγικές εικόνες του «Λουτρού του Συντάγματος» της Μαίρης Ζυγούρη γίνεται εμφανής η πολλαπλότητα της αφήγησης. Άλλωστε, στο σύνολο του έργου της η ιστορία και ο χώρος αναδύονται ως ατομικό και συλλογικό βίωμα, όπου το πολιτικά φορτισμένο σήμερα ανοίγεται σε ένα απώτερο μυθολογικό παρελθόν και η επιτελεστική δράση δεν αναπαριστά, αλλά παράγει την πραγματικότητα.

Το βίντεο καταγράφει μια δράση που έλαβε χώρο τον Ιανουάριο του 2015 στην Κωνσταντινούπολη, σε ένα ιστορικό λουτρό που εγκαινιάστηκε το 1911 ως «Λουτρό του Συντάγματος», για να μετονομαστεί το 1923 σε «Λουτρό της Ελευθερίας». Οι αλλαγές στο όνομα του χώρου μας προδιαθέτουν να αναζητήσουμε τα αλλεπάλληλα ιζήματα ιδεολογίας, πολιτισμού και ιστορίας που έχουν επικαθίσει στο χώρο, φερμένα από τους ανθρώπους που το επισκέπτονται τα τελευταία εκατό χρόνια. Οι άνθρωποι που έρχονται εδώ κουβαλούν μαζί τους τις προσωπικές τους ιστορίες και τα πιστεύω τους, μετατρέποντας το λουτρό σε ένα δυναμικό χώρο, έναν «χώρο εμπειρίας» κατά τον Michel De Certeau, που ορίζεται από την κίνηση και τις μεταβολές στο βάθος του χρόνου [1]. Πέρα από την καθημερινή διάσταση, η εμπειρία του χώρου βιώνεται και μέσα από τις εικόνες και τα σύμβολα που συνδέονται με αυτόν, συχνά ως παράγωγο της καλλιτεχνικής πρακτικής. Συνεπώς, η δράση που εκτυλίσσεται εδώ εγγράφεται μέσα σε αυτό που ο Henri Lefebvre ορίζει ως αναπαραστατικό χώρο, ένα χώρο που προσπαθεί να κατακτήσει και να αλλάξει η φαντασία [2].

Αυτό που αλλάζει το χώρο εδώ είναι η συλλογική δράση μιας ομάδας συμμετεχόντων, που αναγγέλλει ένα νέο Σύνταγμα. Αντλώντας ερείσματα από τη θεωρητική και πολιτική σκέψη, το θέατρο και τη λογοτεχνία, τα άρθρα του Συντάγματος αυτού κατοχυρώνουν το δικαίωμα στην ελευθερία, την ισότητα, την έκφραση, τη γνώση, τη μετακίνηση. Μέσα στο κείμενο του Συντάγματος ο κυκλικός λόγος του Beckett συναντά το επαναστατικό κάλεσμα του Bolivar και η σουρεαλιστική σκέψη του Breton αναμιγνύεται με τις πραγματείες του διαφωτιστή Rousseau. Το Σύνταγμα εκφέρεται σε τρεις γλώσσες, την Ελληνική, την Τουρκική και την Αρμενική. Οι γλώσσες ηχούν ταυτόχρονα στο χώρο του Λουτρού τώρα όπως και άλλοτε, όταν ακούγονταν στους δρόμους της Κωνσταντινούπολης. Οι συμμετέχοντες στο «Λουτρό του Συντάγματος» μοιάζει να συμπληρώνουν και όχι να εναντιώνονται ο ένας στον άλλον. Συνεπώς, όπως υποδεικνύει η δράση, αλλά και η ιστορία της πόλης, είναι δυνατή η συνύπαρξη διαφορετικών κοινωνικών ομάδων, υπερβαίνοντας τους γλωσσικούς φραγμούς –μια υπενθύμιση τραγικά επίκαιρη μετά το βίαιο τρομοκρατικό χτύπημα που υπέστη η Κωνσταντινούπολη.

Οι εικόνες της Ζυγούρη μας μεταφέρουν από το πραγματικό στο φαντασιακό, από το σωματικό στο λεκτικό και από το μυθικό στο πολιτικό. Είναι αυτό που βλέπουμε μια άποψη του χώρου ή μια αντανάκλαση στο νερό; Είναι τα πολύχρωμα υφάσματα αρχιτεκτονικός διάκοσμος, πετσέτες που θα τυλίξουν το ανθρώπινο σώμα ή φορείς των λέξεων που τυπώθηκαν σε αυτά; Συνειρμικά οδηγούμαστε στις αρχαίες τελετουργίες που γέννησαν τη θεατρική δράση: ο κύκλος που στον οποίο κινούνται οι συμμετέχοντες, σαν σε αρχαίο χορό, το νερό που εξαγνίζει στο πρόσωπο της καλλιτέχνιδας, που στέκεται στο κέντρο ως κορυφαία του χορού, το τελετουργικό πλύσιμο των υφασμάτων με τα άρθρα και οι φωνές που μπλέκουν μεταξύ τους αναβιώνουν το «Διονυσιακό» στοιχείο της επιτελεστικής δράσης, κατά τον Friedrich Nietzsche [2]. Από την άλλη, ο λόγος και τα στοιχεία της δράσης θυμίζουν κομμάτια της καθημερινής εμπειρίας, ποτισμένης από τις εικόνες στις ειδήσεις και τα κινήματα αντίδρασης στον αστικό χώρο: οι λέξεις ενός διαχρονικού, πανανθρώπινου συντάγματος, αντηχούν πάνω από το νερό, το στοιχείο που ιστορικά ένωνε τους λαούς και τους έδινε το δικαίωμα της μετακίνησης, αλλά σήμερα έχει μετατραπεί σε θανατηφόρο εμπόδιο για τους πρόσφυγες· όταν η Ζυγούρη αναποδογυρίζει το καζάνι, σημαίνει ένα πράγμα για μέσα στο πλαίσιο της τουρκικής ιστορίας: εξέγερση, όπως αυτή που εκδηλώθηκε στο Gezi· ή όπως αυτές της Πλατείας Συντάγματος, που πνίγονται σε ένα Λουτρό από Δακρυγόνα. Ως απάντηση σε αυτή την πραγματικότητα, το σύνταγμα αρθρώνεται κοφτά και αποσπασματικά, σαν σύνθημα σε διαδήλωση για τα δικαιώματα του ανθρώπου: “Ελευθερία!” “Ισότητα!”

«««»»»

 

María Zygouri – O banho da Constituição

Um homem move um amontoado de lixo, como um moderno Sísifo que leva o peso dos restos da vida cotidiana: As imagens de abertura do “Banho da Constituição”, de María Zygouri, já revelam a multiplicidade da narrativa. Em linha com o corpus do trabalho da artista, onde a história e o espaço se convertem em uma experiência individual e coletiva, o presente politicamente carregado se abre à um passado mitológico distante e a ação performativa não representa, mas sim produz a realidade.

O vídeo documenta uma performance que aconteceu em janeiro de 2015 em Istambul, em um banho turco que abriu suas portas em 1911 como “O Banho da Constituição”, rebatizado em 1923 como “O Banho da Liberdade”. As mudanças em nome do espaço conduzem nosso pensamento até os sedimentos da ideologia, da cultura e da história que tem sido depositados ali, trazidos por pessoas que visitaram o banho turco durante mais de cem anos. Os frequentadores levam com eles suas histórias e suas crenças pessoais, transformando o banho a vapor em um espaço dinâmico, o que se define Michel de Certeau como um “lugar praticado”, impulsionado pelo conjunto de movimentos e transformações desprendidas ali [ 1]. Além da experiência cotidiana, o espaço se vive através de imagens e signos associados que muitas vezes surgem da prática artística. Portanto a ação desenvolvida  nesta performance se inscreve no que Henri Lefebvre define como o espaço da representação, um espaço que a imaginação tenta transformar e apropriar [2].

O elemento chave desta transformação do espaço é a ação coletiva dos participantes, que anunciam uma nova Constituição. Fundamentados no pensamento teórico e político, no teatro e na literatura, os artigos da Constituição protegem os direitos da liberdade, da igualdade, da expressão, do conhecimento, do movimento. Dentro do texto da Constituição, a narração cíclica de Beckett encontra a chamada revolucionária de Bolívar e o pensamento surrealista de Breton se mistura com o discurso da Ilustração de Rousseau. A Constituição se entrega em três idiomas, grego, turco e armênio. Os três idiomas soam simultaneamente no espaço do banho, agora como no passado, quando estas comunidades atravessavam as ruas de Istambul. Apesar de falarem idiomas diferentes, os participantes do “Banho da Constituição” se complementam, sem se opor entre si, o que indica que os diferentes grupos sociais podem coexistir em harmonia dentro da matriz da cidade, apesar das barreiras do idioma – uma lembrança oportuna em um momento de violência aterradora em Istambul.

As imagens de Zygouri nos levam do real ao imaginário, do corporal ao verbal e do mítico ao político. É o que vemos uma perspectiva do espaço ou um reflexo na água? São os tecidos coloridos um elemento arquitetônico, uma envoltura para o corpo ou são portadores das palavras impressas? A ação se associa com os antigos rituais que deram origem ao ato teatral: os participantes se movem em um círculo, como um coro grego, a purificação da cara da artista -que se encontra no centro como o corifeu do coro- com a água, o ritual de lavagem dos tecidos impressos com os artigos da Constituição e as vozes entrelaçadas revivem o elemento “dionisíaco” do ato performativo, tal como se define por Friedrich Nietzsche [3]. Por outra parte, a linguagem e os elementos de atuação não estão longe de nossa experiência cotidiana, as imagens nas noticias e os movimentos de dissonância dentro do espaço urbano: as palavras de uma constituição pan-humana e atemporal, ressoam sobre a água, o elemento que historicamente uniu os povos e tem sido uma via de viagem, mas se transformou em um obstáculo mortal para os refugiados; – quando a artista derruba o recipiente de água, isto significa uma coisa no contexto da história turca: revolta, como a de Gezi Park. Ou como as que se manifestam na Praça da Constituição (Syntagma) de Atenas, que se convertem em um banho de gases lacrimogêneos para os manifestantes. Como uma resposta à esta realidade, a Constituição se converte em um discurso fragmentário, como uma manifestação pelos direitos humanos: “Liberdade!” “Igualdade!”

«««»»»

 

Mary Zygouri – Il Bagno della Costituzione

Un uomo muove un grande sacco di spazzatura, come un moderno Sisifo che porta il peso dei resti della vita di tutti i giorni: le prime immagini de “Il Bagno della Costituzione” di Mary Zygouri rivelano subito la molteplicità della narrazione. In linea con il lavoro dell’artista, dove la storia e lo spazio diventano un’esperienza individuale e collettiva, il presente politicamente carico si apre ad un passato mitologico lontano e l’azione performativa non rappresenta, ma produce la realtà.

Il video documenta una performance che ha avuto luogo nel gennaio 2015 a Istanbul, in un bagno turco che ha aperto nel 1911 con il nome “Il Bagno della Costituzione” poi rinominato nel 1923 come “Il Bagno della Libertà”. Il cambio di nome dello spazio ci fa pensare ai sedimenti di ideologia, cultura e storia che sono stati depositati in esso, portati da coloro che hanno visitato il bagno turco per oltre cento anni. Le persone che vi si recano portano le loro storie e le loro credenze personali, trasformando il bagno di vapore in uno spazio dinamico, definito da Michel de Certeau come un “luogo praticato”, mosso dall’insieme di movimenti e trasformazioni che lì si svolgono [1]. Aldilà dell’esperienza quotidiana, lo spazio si vive attraverso le immagini e i segni associati, che spesso derivano dalla pratica artistica. Pertanto, l’azione intrapresa in questa performance è parte di ciò che Henri Lefebvre definisce come spazio di rappresentazione, uno spazio che l’immaginazione cerca di trasformare e riappropriarsi [2].

L’elemento chiave di questa trasformazione dello spazio è l’azione collettiva dei partecipanti, che annunciano una nuova costituzione. Fondati nel pensiero teorico e politico, il teatro e la letteratura, gli articoli della Costituzione proteggono i diritti di libertà, di uguaglianza, di espressione, la conoscenza e il movimento. Nel testo della Costituzione, la narrazione ciclica di Beckett incontra la chiamata rivoluzionaria di Bolivar; il pensiero surrealista di Breton si mescola con il discorso illuminista di Rousseau. La Costituzione viene scritta e letta in tre lingue: greco, turco e armeno. Le tre lingue risuonano simultaneamente nello spazio del bagno, ora come in passato – quando queste comunità attraversavano le strade di Istanbul. Nonostante parlino lingue diverse, i partecipanti al “Bagno della Costituzione” si complementano senza opporsi l’un l’altro, a indicare che i diversi gruppi sociali possono coesistere in armonia all’interno della matrice della città, nonostante le barriere linguistiche -una commemorazione opportuna in un momento di violenza terrificante per Istanbul.

Le immagini di Zygouri ci trasportano dal reale all’immaginario, dal corporale al verbale e dal mito alla politica. Ciò che vediamo è una prospettiva di spazio o è un riflesso nell’acqua? I tessuti colorati sono un elemento architettonico, un involucro per il corpo o sono portatori delle parole stampate su di essi? L’azione è associata con gli antichi rituali che hanno dato origine al gesto teatrale: il movimento dei partecipanti in un cerchio, come un coro greco; la purificazione del volto dell’artista con l’acqua – che si trova al centro della scena come il corifeo del coro; il rituale lavaggio dei tessuti stampati con gli articoli della Costituzione; le voci intrecciate. Tutti questi elementi rivivono l’aspetto “dionisiaco” dell’atto performativo, come definito da Friedrich Nietzsche [3]. Inoltre, il linguaggio e gli elementi dello spettacolo non sono lontani dalla nostra esperienza quotidiana, le immagini nelle notizie e movimenti di dissonanze all’interno dello spazio urbano: le parole di una costituzione pan-umana e senza tempo risuonano sull’a acqua, l’elemento che ha storicamente legato i popoli ed è stato una via dei viaggio, è oggi diventato un ostacolo mortale per i rifugiati; quando l’artista fa cadere il recipiente dell’acqua, nel contesto della storia turca ciò significa una cosa: rivolta, come quella del Gezi Park. O come quelle che si manifestano nella Piazza della Costituzione (Syntagma) di Atene, che si convertono in un bagno di gas lacrimogeni per i manifestanti. In risposta a questa realtà, la Costituzione diventa un discorso frammentario, come una dimostrazione per i diritti umani: “Libertà”, “Uguaglianza!”.

 

 

_____________

1. Michel De Certeau, The Practice of Everyday Life, Berkeley: University of California Press, 1984, p.117.

2. Henri Lefebvre, The Production of Space, Oxford: Blackwell Publishing, 1991, p.39.

3. Friedrich Nietzsche, The Birth of Tragedy Out of the Spirit of Music, first ed.: Basel, 1872. [online] <http://records.viu.ca/~johnstoi/nietzsche/tragedy_all.htm> (Accessed: June 27, 2016)