Juegos del Sur: artes visuales, deporte y cultura indígena | PAULA BORGHI

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Artistas y especialistas brasileños y europeos intentan trazar en Palmas, durante los Primeros Juegos Mundiales Indígenas, un panorama de los efectos generados por los mega-eventos deportivos en la vida de la ciudad. El proyecto propone también cuestionamientos acerca de las Olimpiadas de 2016, que tendrán lugar en Río de Janeiro.

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El proyecto Juegos del Sur propone una experiencia singular, que busca reflexionar sobre el impacto social y la necesidad real de otro mega-evento deportivo de carácter mundial organizado en Río de Janeiro. Si durante el Mundial de 2014 fue casi imposible vivir en la “ciudad maravillosa” sin ser afectado por los efectos del fútbol, en 2016 el problema sigue igual, apenas cambiando el nombre del juego. El desafío, entonces, es conseguir abordar el asunto de forma crítica y poética. Articular el tema de los juegos en su alcance mundial, pero sin mencionar ejemplos olímpicos. Observar de cerca cómo un evento de carácter internacional modifica una ciudad y cómo eso tiene implicaciones directas en su cotidianidad.

Antes de 2016, sin embargo, el proyecto Juegos del Sur invita al observador a vivir los Primeros Juegos Mundiales Indígenas en Palmas, capital del estado de Tocantins, reuniendo a un equipo de nueve artistas brasileños (o residentes en Brasil), una video-artista brasileña, una artista alemana, dos periodistas alemanes y una antropóloga portuguesa. Son profesionales cuyas investigaciones se encuentran en diálogo con las artes visuales, que están acostumbrados a transitar entre los distintos campos artísticos de forma natural y espontánea, que están habituados a la práctica del estudio de campo y abiertos a experiencias inusitadas.

Contrapunto a los Juegos Olímpicos de 2016

Es en este encuentro entre artes visuales, deporte y cultura indígena en el que los artistas presentes en el proyecto son estimulados a crear, motivados por los propios Juegos y por la posibilidad de reflexionar tanto visualmente como conceptualmente sobre el impacto de un mega-evento deportivo en una ciudad. El viaje funcionará como un laboratorio de creación. Posteriormente, los artistas producirán obras inéditas para una exposición que tendrá lugar en el Centro Hélio Oiticica (Río de Janeiro) durante las Olimpiadas de 2016.

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El proyecto Juegos del Sur se propone el rescate histórico y social de las verdaderas raíces del deporte y de la cultura brasileños, haciendo de contrapunto al espectáculo de los Juegos Olimpicos a través del arte contemporáneo. Lo que se busca es mucho más una exploración del tema fuera de los grandes estadios y de las grandes ciudades: se sugiere observar “en lo micro” el impacto que se dará “en lo macro”.

Los intereses se sobreponen al bienestar del ciudadano

Cabe recordar que Palmas es la ciudad más joven de Brasil, capital del Estado de Tocantins, con 280 mil habitantes, en su mayoría trabajadores públicos. Ciudad construida a partir de la idea de ser una nueva Brasilia, con calles que recuerdan el dibujo del juego de mesa Batalla Naval – y planeada para recibir brasileños que buscan oportunidades fuera de sus ciudades de origen.

Una urbe que se construye lentamente, ya que hay mucha más área deforestada lista para construcción que personas interesadas en construir. Así pues, al mismo tiempo que el gobierno organiza los Primeros Juegos Mundiales Indígenas, Palmas se yergue sin un planeamiento ambiental y con tribus indígenas viviendo en situación de extrema pobreza. Una medida que no se justifica y que remite claramente a artimañas y maniobras políticas.

Esto hace de Palmas una ciudad mucho más parecida a Rio de Janeiro de lo que imaginamos, visto que las autoridades municipales de ambas ciudades se preocupan más por sus respectivos Juegos que por los propios habitantes. Y si pensamos en proporción, el impacto que los Primeros Juegos Mundiales Indígenas tendrán en la ciudad de Palmas es tan grande o mayor que aquel generado por las Olimpiadas en Río de Janeiro. Así, sigue la pregunta: ¿cual es la necesidad real de otro mega-evento de esta dimensión?

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Paula Borghi desarrolla desde 2010 trabajos sobre arte en América Latina. Fue curadora de la Residencia Artística de Red Bull Station (2013-2014) y asistente curatorial de la 12# Bienal de Habana(2015). Es autora conceptual del PROJECTO MULTIPLO (2015).

Este texto fue originalmente publicado por http://www.goethe.de/ins/br/lp/kul/dub/med/pt14889545.htm

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