Notas para temporizar el agua | GEMMA AGUILAR

Con este texto, tratamos de transmitir las percepciones del tiempo y el agua a través de ciertos proyectos de carácter fotográfico caracterizados por presentar una aproximación literaria: poética y narrativa. Trazaremos, con este fin, un recorrido virtual por una selección de obras que han coincidido en Madrid al hilo de Arco 2015 en diversos espacios expositivos de la ciudad, cuya estimulación visual, más allá de la retina, origina esta reflexión.

 

  1. Previo respiratorio o silencio

eugenio-ampudia
Eugenio Ampudia, Cada palabra es una mancha innecesaria entre el silencio y la nada

AIRE

Al mirar la alberca de Eugenio Ampudia en Matadero [1], el agua oscura puede ondularse a cambio de una comunicación rota, activada por nuestro teléfono al son de las señales que preceden al corte de la llamada sin respuesta: llamada perdida.

Silencio en la oscuridad.

En este vacío, resuena la frase de Samuel Beckett que titula la instalación «Cada palabra es como una innecesaria mancha en el silencio y en la nada».

Entre el silencio y la nada, el aire sin modular.

El aire (si modulado y manchado de palabras), sepultura: el aire como vehículo para enterrar secretos en el cuerpo de un árbol, como nos ha mostrado Wong Kar-Wai en In the Mood for Love (Hong Kong, 2000) [2].

 

  1. Medio líquido

AGUA

El mar, origen: murmullo sordo primigenio de reminiscencias amnióticas [3]. Agua.

[no title] 1999 Roni Horn born 1955 Presented by the American Fund for the Tate Gallery, courtesy of the American Acquisitions Committee 2005, accessioned 2008 http://www.tate.org.uk/art/work/P13059

Roni Horn, Still Water

En el Agua detenida (Still Water) de Roni Horn, las notas al pie [4] conducen el flujo del pensamiento al ritmo del trazo infantil en grafito que ansía reconocer la silueta resultante de unir los puntos y celebra finalmente con sorpresa el hallazgo. Torpes imágenes de poligonal perfil cuyo goce sólo superará aquel que las vio nacer: el laberíntico barrido visual punto a punto de invisible naturaleza.

“Como si de un árbol hueco quitásemos el árbol, como si de una pared hueca quitásemos la pared o de un armario quitásemos la madera y la barra con perchas y la ropa colgada” [5].

que se nos podría representar en los recorridos de grafito o tinta sobre papel que trazan las figuras de Alberto Giacometti. Laberínticos trayectos que, tratando de representar la mirada [6], materializan el proceso de creación del artista al que Matti Megged ha escuchado dialogar en el vacío con Samuel Beckett: «…lo que descubre es precisamente el camino en el desierto. Es decir, el proceso, la visión del arte como una vía, como un aprendizaje inacabable, como una actuación.» [7]

 

  1. Trazo invisible on some spots (this spot)

SOPLO

Siguiendo con Still Water, el lenguaje se inscribe en la imagen marcando su ritmo de lectura con rima. La música de la poética o el ir y venir del agua en el vaivén de las palabras flotando sobre o bajo la representación: trayendo consigo diversas obras y películas, canciones que forman parte de la memoria colectiva; incrustando nuevos textos que tanto evocan episodios personales como desgracias anónimas asociadas a cuerpos sin vida. O la reiteración de sintagmas autorreferenciales como: «on some spots (this spot), en algún punto (este punto)» cuya aparición en la pieza “P13062” recogemos contextualizada en las citas donde aparece [8].

Reflejo, en suma, del pensamiento pero también de lo que para Pascal Quignard constituye la aproximación al secreto: «Me aproximo al secreto. / ¿Qué es la música originaria? El deseo de arrojarse al agua.» [9]. Música, agua, origen en el secreto: aquello que nos remite al hueco del árbol de Wong Kar-Wai [2].

Secreto susurrado, cálido hálito. Punto a punto, la sugerencia de lectura de la imagen es musical y es personal. El agua, espejo; la palabra, ya no mancha sino reflejo.

 

  1. Onda o movimiento concéntrico

REPETICIÓN

La mutabilidad del original (agua) y, por tanto, la temporalidad se representa a través de la repetición. Ya no se trata únicamente del contenido de las notas al pie en Still Water sino del trabajo en conjunto: la serie completa de imágenes.

hiroshi
Hiroshi Sugimoto, Seas

Las obras Seas (Mares) de Hiroshi Sugimoto [10] y Sea in my Pocket (El mar en mi bolsillo) de Mikko Rikala [11] acuden al mismo motivo dándole similar tratamiento. Estas representaciones fotográficas conforman trabajos seriados de intenso valor poético, con las que se trasciende el tópico que asocia el flujo del agua al paso del tiempo remontado a la Antigüedad. Poética equiparable a la del Borges que sigue a Heráclito: el movimiento ondulatorio nos circunda los pies y el líquido deviene espejo [12].

 

Copista [13], aparece uno mismo [14] como sombra o reflejo [15] en lo expresado [16], temporizando.

Mikko RIKALA2
Mikko Rikala, Seas en my pocket

Tanto en el caso de la obra Seas como de Still Water, el proceso de creación adquiere peso específico en su conformación, trasluciendo la mirada del autor sobre el motivo y explicitando su punto de vista, hilo conductor u ojo secuenciador.

De poesía literal o metáfora visual podemos, sin embargo, calificar Sea in my Pocket, con la que el autor nos ofrece una lectura metafórica de la imagen del mar; en realidad, representada por un pedazo de papel de aluminio.

 

  1. Conclusión del tiempo

ROSTRO

Sin embargo, la noción de un tiempo uniforme en el cual todos los sucesos pueden estar relacionados temporalmente depende de la capacidad de síntesis de la mente [17].

Flujo y palabra, pensamiento y mirada aparecen atados a un devenir ondulado sobre una imagen mutable que no se quiere dejar fijar y es o no es nuestro propio reflejo en la medida en que se cubren y descubren nuestros pies. Manchas o notas entre el silencio y la nada, a través de los verbos fijarnos, reflejado el rostro [18] con movimiento cubista sobre las ondas que nos circundan.

 

  1. Breve catálogo de obras

MIRADA

Eugenio AMPUDIA, Cada palabra es una mancha innecesaria entre el silencio y la nada

Ondas en la superficie de una alberca ahogan la acústica de unas palabras que jamás se llegarán a articular, para las que nunca el aire será vehículo. El espectador y el agua, confrontados en la oscura superficie reflectante. Opacidad.

Hiroshi SUGIMOTO, Seas

Los mares de Sugimoto devienen masas densas pictóricas muy rothkianas, resultado del dilatado tiempo de exposición en el proceso de toma fotográfica. Línea de horizonte más o menos difusa, blanco y negro.

Roni HORN, Still Water (The River Thames, For Example)

Las aguas detenidas de Roni Horn requieren por nuestra parte una particular atención para seguir la proyección particular de la autora representando con su ebria narración el murmullo del agua. Colores, agitación, detalles de la superficie: tiempo de mirada.

Mikko RIKALA, Sea in my Pocket

Por otra parte, la obra de Mikko Rikala cuenta con la complicidad de unas miradas confiadas en su saber más básico que, por defecto, obvian la literalidad o explícita poética del trabajo, plasmada en su título. La materialidad del papel de aluminio desgastado en el bolsillo emula la voz del rumor marino y no deja de evocar la espuma, las idas y venidas de las olas en el mar. Habla del flujo del tiempo a través de su paso: tiempo de desgaste.

 

NOTAS

[1] Instalación de Eugenio Ampudia, Cada palabra es una mancha innecesaria entre el silencio y la nada en Abierto x obras, Matadero, 6 de febrero / 17 de mayo de 2015, Madrid

url: http://www.mataderomadrid.org/ficha/4099/cada-palabra-es-como-una-innecesaria-mancha-en-el-silencio-y-en-la-nada.html

[2] En los viejos tiempos, si alguien tenía un secreto que no quería compartir, subía a una montaña, buscaba un árbol, le hacía un agujero y susurraba el secreto. Luego lo tapaba con barro y dejaba el secreto allí para siempre.

(En la url http://elespectadorimaginario.com/acerca-de-la-escena-final-de-mood-love/ se recoge esta referencia, se pueden ver imágenes de la escena de la película y acceder al fragmento correspondiente).

[3] La voz del mar, la voz de las Sirenas, invoca el latir del tiempo que escapa a lo humano en el movimiento de las aguas.

El oído del que escribe está de pie escuchando ese mar. Carmen Pardo y Miguel Morey, «Postfacio, Las voces del agua» en Pascal Quignard, Butes, Editorial Sexto Piso, Madrid, 2012, p. 95

[4] Se nos hace saber que no se espera que nos encontremos allí, no tanto por medio de los ojos, las orejas, la nariz, el paladar o las palmas de las manos, como por medio de los pies, que se sienten raros al actuar como órganos sensoriales.

Joseph Brodsky, Marca de agua

url: http://inabima.gob.do/descargas/biblioteca/Autores%20Extranjeros/B/Brodsky,%20Joseph%20%28Nobel%201987%29/Brodsky,%20Joseph%20-%20Marca%20de%20agua.pdf

[5] Belén Gopegui, La escala de los mapas, Editorial Anagrama, Barcelona, 2002, p. 80

[6] Si la mirada –es decir, la vida– se convierte en lo esencial, no hay duda de que lo esencial es la cabeza. […] La única cosa que quedaba con vida era la mirada. Jean Genet, «L’atelier de Alberto Giacometti» en el díptico de la exposición Alberto Giacometti, El hombre que mira, Fundación Canal, 31 de enero / 3 de mayo de 2015, Madrid

url: http://www.fundacioncanal.com/12274/giacometti/

[7] M. J. Balsach, Ma. D. Jiménez Blanco, «El síndrome de Moisés y la imposibilidad del arte. Los estilos de Matti Megged» en Matti Megged, Diálogo en el vacío y otros escritos, Machado Grupo de Distribución, Madrid, 2009, p. 22 

[8] 30. My gaze alights on the water-on some spots (this spot) on the river; I feel time stop as my gaze refuses to wander, and the river flows through my view.

Mi mirada se posa en el agua-en algún punto (este punto) del río; siento que el tiempo se para mientras mi mirada se niega a divagar, y el río fluye frente a mí.

  1. My gaze alights on the water–on some spots (this spot) on the river; I feel time stop. It isn’t a moment of indecision. I don’t want to jump. I just want to watch.

Mi mirada se posa en el agua-en algún punto (este punto) del río; siento que el tiempo se para. No es un momento de indecisión. No quiero saltar. Sólo quiero observar.

  1. My gaze alights on the water–on some spot (this spot) on the river; I feel time stop. It isn’t a moment of indecision. I don’t want to jump. I just want to watch. I want to slow down, I want to speed up. I want to be in the time the river runs to. I want to synchronize myself with the flow of the water. I want to see everything. (I know the river’s too fast for me.) But I still want to see it. I want to see beyond the slur of it. I want to keep looking until I do. I want to keep looking.

Mi mirada se posa en el agua-en algún punto (este punto) del río; siento que el tiempo se para. No es un momento de indecisión. No quiero saltar. Sólo quiero observar. Quiero ir más despacio, quiero ir más deprisa. Quiero ir al mismo tiempo que fluye el río. Quiero sincronizarme con la corriente del agua. Quiero verlo todo. (Sé que el río es demasiado rápido para mí pero, aún así, quiero verlo.) Quiero ver más allá de su apariencia. Quiero seguir mirando hasta que lo consiga.

  1. My gaze alights on the water–on some spot (this spot) on the river; I feel time stop as my gaze refuses to wandet, and the river flows through my view.

Mi mirada se posa en el agua-en algún punto (este punto) del río; siento que el tiempo se para mientras mi mirada se niega a divagar, y el río fluye frente a mí.

  1. My gaze alights on the water–on some spot (this spot) on the river. And as my gaze alights it feels as though I am seeing domething I’ve never seen before. How does water remain so unfamiliar?

Mi mirada se posa en el agua-en algún punto (este punto) del río. Y mientras mi mirada se posa siento que estoy viendo algo que nunca he visto. ¿Cómo pued el agua resultar tan poco familiar?

Roni Horn, Still Water, [no title] P13062, 1999, Paisaje & Memoria, Landscape & Memory, La Casa Encendida, Madrid, 2004, p.143

urls: http://www.tate.org.uk/art/search?gid=76675&sort=acno (obra completa recogida online en la página web de la Tate)

http://www.tate.org.uk/art/artworks/horn-no-title-p13062 (página dedicada a la pieza que contiene las citas referidas)

[9] Pascal Quignard, Butes, Editorial Sexto Piso, Madrid, 2012, p. 21

[10] La piel traslúcida, colección Iberdrola, Palacio de Cibeles, 27 de febrero / 07 de junio de 2015, Madrid

urls: http://ccaa.elpais.com/ccaa/2015/03/03/madrid/1425407421_688982.html (página web de la exposición)

http://www.sugimotohiroshi.com/seascape.html (espacio dedicado a esta obra en la página web del artista)

[11] Taik Gallery, Arco 2015, Madrid

url: http://gallerytaikpersons.com/artists/mikko-rikala/portfolio/portfolio-24

[12]

Pero la fuente de la temporalidad (que puede pensarse como «inconcebible») el origen de esas paradójicas dimensiones temporales (el es, el fue, el será), tal vez sea la persona. La fuente de donde mana el cambio tal vez sea el individuo mismo; porque estamos hechos «de misterioso tiempo». Margarita Schultz, “Borges y la filosofía del tiempo”, revista Estudios de Filosofía 5, 1992, pp. 109-122

url: http://revistas.um.es/daimon/article/view/11781

[13] Yo lo sé hacer, como todo el mundo, pero dado que es imperativo no cometer errores, es preciso que verifique. Ahora bien la única verificación posible consiste en controlar palabra por palabra, signo por signo, negro a negro y blanco a blanco, pues dónde ubicar el sentido del trazo, aquel impecable a pluma y este canónico. Barbara Cassin, Con el más pequeño e imperceptible de los cuerpos, “Oír, el río del sueño”, La Bestia Equilátera, Buenos Aires, 2009, p. 61

[14] De una manera deleznable fui hecho, de misterioso tiempo.

Acaso el manantial está en mí.

Acaso de mi sombra

surgen, fatales e ilusorios, los días. Borges, “Heráclito” (Elogio de la sombra) referido por Margarita Schultz, op. cit.

[15] Il entend la mer qui tombe en bas de tout son poids. Il tombe dans le texte. Escucha el mar caer bajo todo su peso. Cae en el texto. (Traducción propia). Pierre Michon, Mythologies d’hiver, “Tristesse de Columbkill”, Éditions Verdier, Lagrasse, 1997, p. 23

[16] La plenitud, aquella que no se mira, que no se reapropia de todas sus imágenes de reflejo en rostro, no la devoradora de ojos. La que mira con la mirada que reconoce, que estudia, respeta, no toma, no araña, sino que atentamente, con dulce encarnizamiento, contempla y lee, acaricia, baña, hace irradiar al otro. Hélène Cixous, La llegada de la escritura, Amorrortu Editores, Buenos Aires, 2006, p. 80

[17] John Berger, “La tempestad (That which is held)” en el catálogo de la exposición Paisaje & Memoria, Landscape & Memory, La Casa Encendida, Madrid, 2004, p. 32

[18] Pero sabes, y no ignoras que lo sabes, que por mucho que sigas mirándolo seguirán siendo únicamente tres añicos, tres piezas de un rompecabezas inmenso, eterno, inacabable o efímero como la muerte. Únicamente un rostro. El nuestro. Lolita Bosch, Esto que ves es un rostro, Editorial Sexto Piso, Madrid, 2008, p. 14

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Gemma Aguilar (Santiago de Compostela, 1971) Doctora en Bellas Artes, participa actualmente en la Research Community Laboratorio Vivo (Medialab Prado). Pensar la narrativa digital ha originado su tesis Narrativas procesuales: sujeto, errancia y fragmentación digital y la publicación en revistas online como http://salonkritik.net, http://www.e-limbo.org y http://www.comunidadinconfesable.com/author/gemma-aguilar/