Este mensaje se autodestruirá en 720.000 segundos | BEATRIZ ALONSO

La terraza de un ático en Barcelona, domicilio particular de la artista; la azotea de la Fundació Tàpies, o la casa de su abuela en Alcóntar, pequeño pueblo de Almería donde pasa largas temporadas, son los distintos escenarios de una misma cita. Aquí es donde Consol Llupià ha convocado a la ciudadanía entre 2013 y 2014 a formar parte de Private views, proponiéndole disfrutar de una velada de observación celeste compartida. Recupera así el mirar las estrellas, un gesto ancestral pero a menudo pasado por alto en la espiral de acontecimientos que atraviesan cotidianamente los cuerpos y ritmos en la contemporaneidad.

La aceptación de esta invitación conlleva la dilución de la autoría individual para, al contrario de la rotunda afirmación “la obra soy yo misma” con la que Consol introduce su trabajo, convertir en cómplices y productoras a todas aquellas personas que con su participación deciden activarla. El calendario lunar ha sido determinante a la hora de brindar las oportunidades para hacerlo, pues cada uno de los cuatro encuentros que conforman el proyecto ha tenido lugar coincidiendo con una noche de luna nueva por cada estación del año. Sin embargo, y a pesar del rigor aparente, se incorpora un desplazamiento en torno al conocimiento –astronómico en este caso- reglado, cuestionando y reinventando nuestra manera de acercarnos al mismo y, por extensión, a la propia producción artística.

.

PrivateViewsInstrucciones de la artista para una de las sesiones de Private Views
.

Para ello, invita al astrofísico cubano Ramón Rodríguez Taboada de la Universidad de La Habana a proporcionar una serie de directrices que nos acompañen, aunque sea en la distancia, durante este proceso de indagación nocturna. Con su colaboración, entra en juego un nuevo contexto, ya que será el hemisferio norte, visible desde Cuba pero no desde España, el protagonista de sus narraciones. Este giro inesperado entre norte y sur, sus significados e implicaciones culturales, lo que vemos y lo que imaginamos, nos recuerda que las coordenadas geográficas son elementos de ordenación del territorio construidos y, por tanto, variables.

Un aspecto que ha sido ampliamente revisado en la historia del arte de América Latina nos proporciona ahora un marco espacio-temporal en el que poder pensar y pensarnos desde una perspectiva renovada. La temporalidad, otro elemento fundamental, viene a recordarnos lo efímero de esas construcciones y deseos de atrapar el mundo natural, estando presente tanto en la periodicidad de la pieza y su carácter estacional como en el registro de lo acontecido en la cara B del vinilo que recoge las indicaciones del profesor. El soporte empleado para ambas grabaciones presenta la particularidad de estar construido en un material de acetato que se deshace al cabo de cien reproducciones, convirtiéndolo en una documentación fugaz y perecedera. El objetivo final es que esta segunda escucha colectiva –y destructiva- se produzca en La Habana durante cuatro nuevas sesiones que sigan los mismos parámetros lunares y estacionales. Varias latitudes y un cielo que es el mismo pese a parecer distinto, insistiendo una vez más en lo relativo de la mirada y de la ubicación de quien mira.

.

PrivateViews2Cartel de la próxima sesión de Private Views en La Habana

Más información sobre los proyectos de la artista.
.