Lavando arte, escurriendo dinero| LUCILA VILELA

 

português

MON-Lava-Jato

En la gama de subjetividades que componen los precios de las obras de arte, comúnmente se usa un truco falaz. De fácil farol y con mucho comodín, el arte es carta marcada para un juego ilícito: el blanqueo de dinero se cuela libremente en el traspaso y se esconde detrás de muchas remesas de tinta. El precio de las obras de arte establecido por el mercado tiene innumerables variantes y apuesta por la posesión de una apreciación estética. En 1890, Alfred Marshall ya observaba: ¨Los precios a los que esos bienes serán vendidos dependen de la pasión y de la cantidad de dinero de los compradores presentes. [1] Así, los más astutos se despiertan y pueden valerse de esta subjetividad haciéndose pasar por coleccionistas para ejercer una actividad ilegal.

Tal procedimiento no es novedad y hace mucho que se viene practicado en diversos países. Fausto de Sancts, juez del Tribunal Regional Federal y autor del libro Money Laudering Through Art: A Criminal Justice Perspective[2], investigó el tema durante seis meses y reconoce la facilidad de transporte de las obras, principalmente pinturas, fáciles de retirar de sus marcos, de ser enrolladas y llevadas en tubos al exterior. Como las casas de subasta aceptan el pago en efectivo y mantienen secreto de información, puede pasar mucha agua. Según el autor, “en el blanqueo de dinero hay tres fases. En la primera, la persona pone el dinero en un lugar que no está relacionado a ella. Después, aleja ese valor aún más para romper la cadena de evidencias. La tercera fase es la reintegración, o sea, el montante que estaba en algún lugar escondido vuelve al mercado con la apariencia de licitud. Yo hablo también de una cuarta fase, el reciclaje, cuando la persona empieza a borrar todos los indicios de blanqueo de dinero.”[3] El desplazamiento de objetos artísticos, por tanto, se muestra como un canal efectivo para tales transacciones.

Recientemente en Brasil la Operación Lava Jato, que investiga la trama de corrupción de la empresa Petrobrás, confiscó cientos de obras de arte que se han dejado bajo custodia del Museo Oscar Niemeyer, en Curitiba. Hasta ahora han sido tres los lotes dejados en el museo, el último con 131 obras provenientes de la casa de Renato Duque, ex-director de Petrobrás, sospecho de hacer parte de la trama. Entre los lienzos había nombres como Guinard, Djanira y Heitor dos Prazeres. Desde el inicio de la operación el museo ha recibido 203 obras y prepara una exposición que será inaugurada el próximo día 14 de abril y que contará con obras aprenhendidas en los primeros dos lotes, pues el último aún está sometido a procesos museológicos de preservación. La sala que se inaugurará contará con cerca de 50 obras de artistas como Di Cavalcanti, Iberê Camargo, Aldemir Martins, Cícero Dias, Orlando Teruz, Claudio Tozzi, Heitor dos Prazeres, Vik Muniz, Salvador Dalí, Nelson Leirner, Sergio Ferro, Daniel Senise, Carlos Vergara, Miguel Rio Branco e Amilcar de Castro. La exposición pone en evidencia la acción de la policía y llama la atención sobre el recurrente uso de obras de arte en el blanqueo de dinero.

La transparencia del asunto expuesto en un museo, ciertamente inducirá una curiosa observación, llevando a cuestionamientos que van más allá de la apreciación estética. El dinero siempre fue un tema extraño al arte – lejos del comercio, cerca del espíritu. Sin embargo, según Katie Siegel y Paul Matick,”solamente podemos entender qué es y cómo funciona el arte considerándolo en relación con la sociedad orientada hacia el dinero en que éste existe.”[4] En la contemporaneidad, este tema emergió en la obra de muchos artistas y en el entendimiento del conflictivo binomio arte y dinero. Ahora, las cartas están sobre la mesa.

 

[1] MARSHALL, A. in GREFFE, Xavier. Arte e Mercado. São Paulo: Iluminuras, 2013, p.154

[2] SANCTS, Fausto de. Money Laudering Through Art: A Criminal Justice. Perspective. New York: Springer; 2013.

[3] Lea la entrevista completa: http://jornalggn.com.br/noticia/mercado-de-arte-e-usado-no-mundo-inteiro-para-lavagem-de-dinheiro

[4] SIEGEL, Katy, MATTICK, Paul. Arte e dinheiro. Rio de Janeiro: Zahar, 2004, p.30