Arte e Institución: Entrevista con Lygia Roussenq | ELIANE DE LIMA, LUZIA DA SILVA y VALESKA RANGEL

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ambiente MascMuseu de Arte de Santa Catarina, Florianópolis-Brasil

Lygia Helena Roussenq Neves es una artista. Empezó su carrera en las artes plásticas al comienzo de los años 70, en la región del Alto Vale do Itajaí (Santa Catarina – Brasil). En su trayectoria, estudió Ciencias Jurídicas, hizo un posgrado en Administración y Organización de Eventos Privados y Públicos, además de un Máster en Educación de la Enseñanza Superior. Es profesora, abogada, gestora de turismo y cultura. Ha participado de talleres y residencias en estudios de artistas en Francia, Alemania, Suiza y Brasil. Es presidenta de la Federação dos Artistas Plásticos de Santa Catarina, miembro de la Associação Brasileira de Críticos de Arte – ABCA y de la Associação Internacional de Críticos de Arte – AICA. Desde diciembre del 2008 es administradora del Museu de Arte de Santa Catarina – MASC.

En la primavera del 2013, empezamos un proceso de conocimiento y rememoraciones con Lygia Roussenq Neves. De las conversaciones que tuvimos lo que queda como documentación es esta entrevista que usted lee ahora con la perspectivaque no tuvimos durante los encuentros. El enfoque de esta entrevista era el acervo del MASC, sin embargo, en el transcurso de los encuentros percibimos que estábamos tratando de dos archivos: el del MASC y el de Lygia. De este modo, la entrevista ha seguido por dos caminos que se mezclan en la trayectoria de la artista, ahora administradora del Museu de Arte de Santa Catarina.

Con 64 años de existencia, el MASC (en sus orígenes MAMF – Museu de Arte Moderna de Florianópolis) fue creado en el final de la década de 1940 en un momento de gran efervescencia artística y cultural en el país, donde otros museos también abrieron sus puertas, como el MASP y el MAM, en São Paulo. Estos dos a partir de iniciativas privadas, en cambio el MASC es un museo totalmente público. La “Exposição Arte Contemporânea”1 traída a Florianópolis por el escritor carioca Marques Rebelo, en 1948, es considerada como el punto de partida para la creación del Museu de Arte Moderna de Florianópolis, además de las articulaciones del Círculo de Arte Moderna – más conocido como Grupo Sul. En esa ocasión, Marques Rebelo había donado algunas obras, así como otros artistas, en un conjunto de once trabajos entre dibujos, acuarelas y grabados. La Secretaria de Justiça, Educação e Saúde ha adquirido seis obras entre pinturas óleos y grabados. La idea de un museo empieza, entonces, con una colección de 17 obras y, actualmente, más de 1700 obras componen su acervo.

La formación y el desarrollo de este acervo es un tema de muchas críticas en función de la calidad de las obras adquiridas. Muchos críticos discuten que el MASC tiene un buen acervo, pero que no todas las obras que están allá son consideradas buenas en función de la falta de una política museológica, algo que empezó a ser discutido y evaluado con el Estatuto dos Museus instituido por el IBRAM (Instituto Brasileiro de Museus), a través de la Ley Federal 11.904/2009 que busca orientar a las instituciones en sus tareas ordinarias, estableciendo normas de preservación, conservación, restauro y seguridad de sus bienes artísticos, bien como la obligatoriedad de un plan museológico.

Por su etnología, la palabra archivo – Arkhê (ἀρχή) del griego- según Derrida, tiene en ella un duplo sentido, que “[…] nombra a la vez el comienzoy el mandato. Este nombre coordina aparentemente dos principios en uno: el principio según la naturaleza o la historia, allí dondelas cosas comienzan -principio físico, histórico u ontológico-, mas también el principio según la ley, allí dondelos hombres y los dioses mandan, allí dondese ejerce la autoridad, el orden social.”3

Basándose en esta suposición, la formación del acervo de una institución, la construcción de su archivo, como lugar de memoria y registro del pasado, también se constituye según una ley que la comanda y que, de cierto modo, la censura al privilegiar ciertas elecciones.

En este contexto, el archivo/acervo solo tiene sentido si puede ser revisitado y reconsiderado como un lugar de discontinuidad, de proximidades improbables y de montajes múltiples, donde no existe solamente un sentido o una verdad, sino posibilidades.

Sobre esta forma de mirar el archivo a través de discontinuidades, montajes y anacronismos, hablamos con Lygia Helena Roussenq Neves, que es la actual administradora del Museu de Arte de Santa Catarina, sobre su vida y obra, como también de los desafíos para administrar esta institución cultural.

Eliane de Lima, Luzia da Silva e Valeska Rangel: Su trayectoria en el campo del arte empezó en los años 1970, en el Alto Vale do Itajaí. Allí, Usted había convivido con artistas importantes como Elke Hering y el poeta Lindolf Bell, entre otros. ¿Nos gustaría saber cómo fue aquel momento de gran movilización cultural, qué buscaban estos artistas y cuáles eran las ideologías que los movilizaban?

Lygia Roussenq:  En primer lugar, me gustaría decir que estoy muy feliz en de poder hablar de aquel tiempo, de las agitaciones culturales que hacíamos, de cómo nos juntábamos para construir algo concreto en el mundo del arte y, principalmente, de nuestras inquietudes frente a las dificultades geográficas encontradas. Vivíamos en el Alto Vale del Itajaí – SC, y no teníamos acceso a la universidad pública o a cursos de graduación en artes, así que nos reuníamos porque creíamos en el potencial de los artistas y por la voluntad de crear un movimiento artístico que excediera las dificultades locales.

E.L., L.S., V.R.: ¿Cómo era la convivencia entre ustedes en aquel contexto?

L.R.: Convivíamos con personas de diferentes áreas, escritores, periodistas, artistas plásticos, poetas como Lindolf Bell, que era hijo de colonos de Timbó y Elke Hering que, incluso con una situación financiera estable, por el hecho de ser artista y de no querer seguir su carrera en los negocios de su familia, había sido considerada como una transgresora. En aquella época, ella había hecho un acuerdo con su familia, y al recibir algunas acciones de la Malharia Hering pudo viajar a Alemania e invertir en su formación artística. Creamos en su estudio una especie de “residencia artística”, cosa que para nosotros, en la década del 70, era algo insólito. En esa época, pude convivir con personas iluminadas y valientes en un momento de dictadura, y allí surgieron oportunidades preciosas.

E.L., L.S., V.R.: Su trayectoria como artista se mezcla con su actuación en instituciones y asociaciones culturales. Nos gustaría saber cómo le influenció esto, esta doble mirada a veces como artista y a veces como administradora (MASC). ¿Esto ayuda a percibir mejor las tramas del poder dentro del sistema del arte?

L.R.: Es necesario que se tenga muy en claro que existen relaciones de poder entre lo público y lo privado. Muchas veces, nos sentimos constreñidos dentro de una institución pública, cuando vislumbramos lo que se podría hacer y no conseguimos.

Necesitamos desarrollar y promover una política que reverbere. Ustedes podrían estar haciendo esta clase en el museo. Son infinitas las posibilidades de diálogo y reflexión dentro del museo. Hay 1.800 obras en el acervo del MASC, que no debe cumplir solamente la función de colección y almacenamiento de trabajos artísticos, sino constituirse en un espacio de acción educativa, despertando nuevas miradas, reflexiones, debates e insights. Y, en la política del acervo, establecer criterios y directrices de selección de las obras del acervo permanente.

E.L., L.S., V.R.: ¿Cómo se formó el acervo del MASC?

L.R.: Las colecciones adquiridas fueron donaciones de artistas, coleccionadores o instituciones. Hoy en día, en conjunto con la comisión del acervo del MASC, estamos construyendo una política de acervo para el museo con la creación de criterios cualitativos y técnicos.

E.L., L.S., V.R.: ¿Cómo es el acceso del público a este acervo?

L.R.: El acervo no puede ser abierto para la visitación pública. Sin embargo, si un investigador quisiera conocerlo o estudiarlo, podremos proporcionar ese acceso en pequeños grupos.

El acervo del MASC está disponible para consulta a través del sitio www.masc.sc.gov.br.

Presentamos, también, otras posibilidades para las clases técnicas. Durante el montaje de algunas exposiciones podremos invitar pequeños grupos de profesores y estudiantes de Museología, Historia, Arte Educación y Artes Visuales para que puedan seguir a los técnicos de montaje, la expografía, la iluminación, el dibujo de la exposición y la curaduría.

E.L., L.S., V.R.:  ¿Qué otras posibilidades existirían para el MASC, más allá del ámbito público? ¿Existiría alguna posibilidad de asociación con la iniciativa privada, por ejemplo?

L.R.: La Associação dos Amigos do MASC (AAMASC) puede realizar proyectos que ponga en marcha el museo, a través del patrocinio o apoyo espontáaneo. Considero a la Pinacoteca do Estado de São Paulo como un ejemplo de gestión cultural. La parte administrativa es gestionada por una OSCIP (Organização da Sociedade Civil de Interesse Público). Funciona porque ella es mixta y facilita el desarrollo de proyectos administrativos y la captación de recursos para ejecutar los proyectos culturales.

E.L., L.S., V.R.:  ¿Cómo se desarrolla el calendario de exposiciones del MASC? ¿Cómo se eligen los aristas, la curaduría de las exposiciones? ¿Cuáles son las posibilidades de que recibamos las exposiciones itinerantes y los acervos de otras instituciones?

L.R.: El MASC tiene edictos de exposiciones temporarias, exposiciones itinerantes financiadas y patrocinadas, de visibilidad nacional o internacional y de interés de la institución.

E.L., L.S., V.R.: ¿Hay alguna política, algún proyecto de curaduría en el Museo?

L.R.: Las exposiciones que acontecen en el MASC son seguidas por un proyecto curatorial.

E.L., L.S., V.R.:  Nos gustaría agradecer su participación y la generosidad con la que nos ha recibido, no solo hoy, sino también en las visitas anteriores que hicimos al MASC.

L.R.: Renuevo mis agradecimientos. Señálese el mérito de los alumnos investigadores del PPGAV/CEART por la iniciativa de la propuesta de conocer y estudiar el acervo del Museo, y vivenciar los desafíos para administrar esta institución. El MASC es público, es nuestro.

Referências:

DERRIDA, Jaques. Mal de Arquivo: uma impressão freudiana. Rio de Janeiro: Relume Dumará, 2011, p. 07 a 35.

FOUCAULT, Michel. A Arqueologia do Saber. Rio de Janeiro: Forense Universitária, 2013, p.154 a 161.

BORTOLIN, Nancy T. Biografia de um Museu. Florianópolis: FCC, 2002.

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1 La “Exposição de Arte Contemporânea” traía 79 obras entre dibujos, pinturas y grabados de artistas extranjeros, entre ellos Lèger, Vlaminck y (e) Leskochesk, además de brasileños como Iberê Camargo, Pancetti, Burle Marx, Di Cavalcanti, Portinari entre otros.

2 El CAM – Círculo de Arte Moderna, fundado en el año 1947 y conocido como Grupo Sul según la publicación que hacían, llevaba el nombre de Revista Sul. El CAM era un grupo de jóvenes intelectuales catarinenses que, así como otros en el escenario nacional, luchaban por lo nuevo, por una nueva realidad cultural en la posguerra.

3 http://www.jacquesderrida.com.ar/textos/mal+de+archivo.htm