Arte Contemporáneo en la UB. Fundació Sorigué | HERMAN BASHIRON MENDOLICCHIO

 

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Kiki Smith, Seer (Alice I), 2005 – © 2013 Fundació Sorigué All Rights Reserved

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Unir esfuerzos, capacidad y recursos se ha convertido en un ejercicio necesario, además de constructivo, en la época de escasez y recortes presupuestarios que están padeciendo los diferentes ámbitos del arte, la cultura y la educación.

Un ejemplo positivo de colaboración entre público y privado es el proyecto expositivo “Arte contemporáneo en la Universitat de Barcelona. Fundació Sorigué”. Parte de la imponente – y todavía poco conocida – colección artística de la Fundació Sorigué, ha hallado un espacio privilegiado para mostrarse al público: el Edificio Histórico de la Universitat de Barcelona.

El acuerdo entre las dos partes – la principal Universidad del sistema educativo catalán, a través de su Vicerrectorado de Relaciones Institucionales y Cultura, y la ascendente Fundación lleidatana del empresario Julio Sorigué – abre paso a un sistema de cooperación cultural todavía poco practicado en España y que parece indicar un camino obligado de cara al futuro.

Si bien es evidente y necesario defender la autonomía de las Universidades en lo que concierne el ámbito de la didáctica y en la construcción y la difusión del conocimiento, hay que valorar como provechosas y enriquecedoras aquellas experiencias culturales compartidas con otras organizaciones, públicas y privadas, que forman parte de la sociedad contemporánea.

El evento de esta exposición de arte contemporáneo nos da pie para reflexionar sobre la existencia y el desarrollo de una dinámica colaborativa – o más a menudo la falta o la inercia de esta dinámica – entre la Universidad y el mundo académico y la realidad cultural exterior. Muchas veces, más allá de episodios esporádicos o iniciativas individuales de pocos, nos hallamos frente a dos mundos que se dan la espalda. Las responsabilidades, evidentemente, son compartidas. Si es verdad que muchos académicos desconocen parte de la fertilidad creativa que se agita y construye en la calle y en los múltiples espacios culturales existentes; es verdad también que muchos de los artistas, críticos, comisarios o profesionales de la cultura se olvidan a menudo de la institución universitaria y de su patrimonio de conocimiento. De todas maneras, la época de los círculos cerrados ya no funciona y una de las soluciones para sobrevivir en el presente pasa por la implementación activa de una “política de red”.

Se hace así cada vez más necesario, sobre todo en el ámbito de la cultura y del arte, construir puentes, intercambiar recursos y engendrar, provocar e inspirar nuevos públicos.

La exposición “Arte Contemporáneo en la UB. Fundació Sorigué”, responde en parte a esa lógica de intercambio de beneficios mutuos. Si para la Fundación representa una gran oportunidad para exponer y dar a conocer por primera vez en la ciudad de Barcelona – en un marco prestigioso como la sede central de la Universitat de Barcelona – parte de su colección; para la UB constituye la ocasión de acoger por primera vez en su edificio histórico una exposición de arte contemporáneo de primer orden y de valor internacional.

La exposición, prorrogada hasta el día 26 de Julio de 2013, cuenta con una envidiable muestra de obras de videoarte y dos piezas escultóricas.

Al entrar en el patio de la Universidad nos encontramos con la escultura “Seer (Alice I)” (2005), de la artista Kiki Smith. Su figura, al mismo tiempo cándida y desproporcionada, y su presencia silente, parece invitarnos al mundo de las maravillas, de la fantasía y de la imaginación representado por las demás piezas de la exposición.

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Bill Viola, The Return, 2007 – © 2013 Fundació Sorigué All Rights Reserved

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“The return” (2007) de Bill Viola – una de sus obras más peculiares – ocupa el centro de la escalera noble del edificio. Una fuerza atractiva nos acerca hacia la pantalla y nos pone en comunicación con la obra. Una cortina de agua sublima el tránsito y el pasaje entre dos mundos, entre el ir y el volver, entre la vida y la muerte. La inmersión en el mundo interior, la poética de la meditación, la creación de visiones fantásticas, el viaje hacia el más allá, las referencias a lo simbólico, a lo espiritual y a lo místico están continuamente presentes en toda la producción artística de Bill Viola.

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Marco Brambilla, Civilization, 2008 – © 2013 Fundació Sorigué All Rights Reserved

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Siguiendo el recorrido expositivo, llegamos a los espacios clásicos de la Universidad, el Aula Magna y el Paraninfo, ocupados por dos grandes proyecciones: “Journey to the Moon” (2003) de William Kentridge y “Civilization” (2008) de Marco Brambilla. Si en la primera el artista sudafricano hace un guiño a la obra cinematográfica “Le Voyage dans la Lune” (1902), del director francés Georges Meliès, mezclando con ella referencias de sus propios universos simbólicos; en la segunda, el artista italiano compone una obra hipnótica, llena de referencias cinematográficas, pictóricas, literarias, formales y simbólicas. “Civilization” representa una cosmovisión onírica, imaginativa, sarcástica y grotesca que juega con algo central en la historia del imaginario de la humanidad – si podemos apelar a una historia del imaginario – o sea el infierno, el purgatorio y el paraíso.

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Leonard McComb, Young Man Standing, 1983 – © 2013 Fundació Sorigué All Rights Reserved

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El bronce liso y luminoso del “Young Man Standing” (1983) de Leonard McComb, que reluce en el pasillo de ajedrez; las “cajas habitadas” (“Bath” y “Prison”, 2011) de Marina Alexeeva, que se confunden entre libros y estantes en la biblioteca de la Facultad; el vídeo poético del artista Kuo I-Chen, “Introduction” (2007), donde la imagen de unas páginas blancas llevadas por el viento se mezcla con el constante fluir de las olas del mar; así como la pieza de videoarte “Doomed” (2007), de Tracey Moffatt – añadida posteriormente en colaboración con el Festival de videoarte LOOP – completan el conjunto de la exposición.

En el proyecto mutuo entre la UB y la Fundació Sorigué, la estética de las obras se relaciona con la estética del espacio y el arte contemporáneo funciona como dispositivo de cooperación cultural.