La galería, un nuevo espacio para un homeless artista | MARIANA HORMAECHEA

Alejandro Dorda Mevs, conocido artísticamente como Axel Void (Miami, 1986), vive y trabaja actualmente en la ciudad andaluza de Sevilla. Pinta de manera autodidacta desde muy niño a la vez que desarrolla una gran afición musical animado e inspirado por su abuelo que le regala un saxofón en 1997, instrumento que aprende a tocar junto con la trompeta y otros. Puede decirse que pintura y música son los dos polos en los que gravita actualmente su carrera artística.

Tras varios años de trabajo y estudio, es en 1999 cuando se adentra en el mundo del graffiti, aportando casi desde sus inicios un gran conceptualismo a su obra. Ha trabajado con célebres escritores de graffiti de la talla de Os Gemeos, Fafa, Ed o Seleka, manteniendo a su vez una actividad paralela expositiva importante que le ha llevado a participar en colectivas como AKI Universidad de Arte Contemporáneo de Enschede (Holanda), Bienal de Arte Contemporáneo (Sevilla), Forum de Barcelona, además de proyectos pictóricos personales tanto en ciudades españolas (Cádiz, Granada, Sevilla, Madrid, Vitoria, Barcelona) y en centros internacionales tales como Burdeos, París, Ámsterdam, Berlín, Londres, Miami, Nueva Orleans ,San Francisco, Olguin (Cuba), entre otros.

Vista general de la exposición Homeless, Montana Shop & Gallery (Sevilla) Cortesía de la galería.

Vista general de la exposición Homeless, Montana Shop & Gallery (Sevilla) Cortesía de la galería.

Su pseudónimo, Void, surge de la composición de sus trabajos, la contraposición de las nociones forma y vacío, sonido y silencio y de la manera de combinar y confundir espacio abierto y espacio cerrado.[1]

La obra de este artista se encuentra muy influida por su trayectoria personal -crece en un ambiente heterogéneo y complicado, donde continuos cambios, viajes y problemas familiares han marcado su vida-, siendo el concepto de hogar y el mundo de la drogadicción los temas más recurrentes de su trabajo.

Al contemplar el desarrollo de sus proyectos uno puede percatarse de la continua impronta de la fotografía en su obra: pareciera que sus pinturas sean traslados viscerales de sensaciones que produce el medio fotográfico; pero además este artista multidisciplinar incorpora en su creación instalaciones, esculturas y dibujos, amén de la importante presencia de la música, pues no en vano la practica con frecuencia y es miembro de diversas bandas musicales, y aunque el artista rehuye las etiquetas, reconoce que Charles Chaplin, John Coltrane o Diego de Velázquez han alimentado su obra porque, según señala, “pintar es lo mismo que tocar música o escribir, son distintos lenguajes que pueden decir una misma cosa”.

Asimismo podría decirse que no es el mensaje lo único importante en su obra. Establece en ella una dinámica que embauca al espectador, al interesado. El formato y el contexto diferencian su labor en los ámbitos públicos o privados: en los primeros se decanta por murales de gran tamaño capaces de condicionar la percepción del espectador accidental, mientras que en su trabajo para el circuito comercial privilegia la relación íntima con el observador, dejando camino libre para la propia interpretación de este.

Vista de la chabola (Shit hole), Homeless, Montana Shop & Gallery (Sevilla) Cortesía de la galería.

Vista de la chabola (Shit hole), Homeless, Montana Shop & Gallery (Sevilla) Cortesía de la galería.

Es esto último lo que ocurre con Homeless, una interesante muestra presentada en octubre de 2009 en Montana Shop & Gallery (Sevilla), única galería de arte urbano del sur de Europa, la cual nace en 2006 para convertirse en el punto de encuentro de artistas, aficionados, entusiastas, neófitos, coleccionistas y comisarios interesados por un mundo que poco a poco va alejándose de aquella concepción errónea de vandalismo que se ha tenido del arte urbano. Está dirigida por los artistas Seleka y Laura Calvarro (More Amore) y se presenta como un espacio multidisciplinar, que permite todo tipo de trabajos relacionados con el arte urbano, a la vez que es tienda de libros, material de pintura, grabados, serigrafías y ropa de marcas exclusivas, realizada por artistas.

 

Sabiendo que Axel Void es un artista que desde sus inicios ha compaginado el mundo del street art con el del arte contemporáneo más comercial, su interesante proyecto para Montana en el que reconvierte el espacio “privado” de una galería de arte nos invita a reflexionar sobre el aún  tan polémico asunto relacionado con la inclusión del graffiti y del arte urbano en la red comercial de museos, ferias y galerías de arte.

 

Al hilo de todo lo anterior considero que es el momento de detenernos a  recordar cómo surge el “graffiti comercial” y cómo se ha ido evolucionado hacia un “graffiti de exposición”, en un mundo en el que la jerarquía entre las diferentes disciplinas artísticas parece comenzar a dispersarse: la evolución del graffiti como forma artística durante los últimos veinte años ha sido muy rápida. Tanto en Europa, como en Estados Unidos, diferentes escritores de es te medio han ido tomado determinadas vías de renovación de su arte y han alcanzado metas muy diversas. Es oportuno citar que el “graffiti comercial” se abrió como una salida económica complementaria para los escritores de graffiti, cada vez más enfrentados a problemas como condenas judiciales y multas. Pero no es exactamente esto, sino la inclusión del graffiti en los museos, ferias y galerías de arte lo más relevante a analizar, ya que no es nuevo este interés de los artistas en  participar del mercado del arte actual. Desde muy temprano algunos escritores estaban interesados en ser partícipes del prestigio social y de las condiciones de producción del discurso pictórico institucional, es decir, introducir sus obras en museos y galerías, organizar exposiciones individuales o colectivas, en definitiva, potenciar la carrera artística de algunos escritores para poder salir o compaginarlo con el trabajo en las calles y empezar a ganar dinero y prestigio, algo lícito para cualquier artista[2].

Vista general de la inauguración de Homeless, Montana Shop & Gallery (Sevilla) Cortesía de la galería

Vista general de la inauguración de Homeless, Montana Shop & Gallery (Sevilla) Cortesía de la galería

 

Y es así que con este interesante y sugestivo trabajo, Axel Void, se encarga de reinventar el espacio de la galería, convirtiéndola en este caso, en el hábitat de un indigente, que vive por y para el arte, pudiendo establecerse un posible álter ego del artista. La muestra, como su propio nombre indica, se centra en la figura inmaterial y el contexto (descontextualizado) de un sintecho. El artista construye la habitual vivienda de un vagabundo, una chabola y lo hace con materiales reciclados que recoge de la calle. De este modo Axel Void saca de contexto, de manera directa y atrevida la situación real de un homeless, transformando el espacio interior de la galería en el hábitat habitual de un sintecho, el exterior, la calle. El artista una vez más deja al espectador, con quien mantiene una conversación íntima y cercana a través de sus obras, la libertad de interpretar las posibles lecturas de la muestra. Lo que si aparece de forma clara y contundente, es la intención de dar voz mediante una visión metafórica de la obra, a la situación real que vive tanto el graffiti como sus escritores y sobre todo cómo los ve e interpreta la sociedad contemporánea, como un estereotipo cerrado, digno de permanecer en la calle, y que ningún vecino quiere ver, como ocurre con el sintecho.

 

A través de una selección abundante de cuadros y dibujos de diverso formato, y distribuidas por el amplio espacio expositivo de la galería Montana, incluido en el interior  de la chabola, el artista reflexiona sobre lo que todos entendemos por espacio habitable, siendo la base la imagen fotográfica, “reconvertida” y mediatizada por la pintura y las tipografías.

 

Tomando como referente las asociaciones “calle-graffiti” e “institución artística-graffiti“, podría estudiarse con mayor profundidad la relación directa que se establece en Homeless, con los antagonismos interior-exterior, público-privado y con las asociaciones hábitat-galería y calle-galería. Es la calle, el exterior para este sintecho, donde expone sus cuadros y dibujos además de realizar un mural de grandes dimensiones: el exterior es por tanto el interior de la galería Montana, lo que nos conduce directamente a la asociación arte urbano-galería, un espacio exterior y a la vez interior, público y privado, un espacio donde conviven el street art -representado por el gran mural- y el arte contemporáneo en el mercado del arte, representado a su vez por los cuadros del artista en el resto de paredes de la galería. Pero, ¿no es exactamente esa convivencia y esa armonía entre las artes lo que se pretende con la inclusión del street art en el circuito del comercio del Arte Contemporáneo?

Vista del interior de la chabola, Homeless, Montana Shop & Gallery (Sevilla) Cortesía de la galería

Vista del interior de la chabola, Homeless, Montana Shop & Gallery (Sevilla) Cortesía de la galería

 

Y es que son ya varios los museos que han dado cabida a numerosas exposiciones temporales de graffiti en los últimos tiempos, de los que podemos destacar: Union of Graffiti Artists (1972-1982) (UGA, Plataforma para la promoción comercial de sus integrantes), Museo Boymans-van Beuningen (1983), donde se expusieron las exposiciones de Rammellzee, Futura2000, Pink, Blade y Seen entre otros. Ya en 1996 el museo alemán Kallman de Ismaining, expuso una completa muestra de graffiti además de exponer las obras de célebres escritores como Swet, Darco, Ces o Daim[3]. Cada vez con más frecuencia se realizan exposiciones de street art en museos, galerías, e incluso en ferias internacionales de arte contemporáneo, siendo conveniente destacar la presencia del célebre escritor de graffiti inglés Bansky, con una muestra individual Street Art, en la Tate Modern (Londres) en 2009 o la participación de los brasileños Os Gemeos, con dos piezas en la Feria Internacional de Arte Contemporáneo ARCOMadrid en 2008, además de que ésta, en su 25 aniversario (2006), dedicase una sección especial al street art en el programa “On youth culture“.

Sin embrago, todo este movimiento es, muchas veces, menospreciado por sus homónimos y compañeros que aún trabajan en la calle y por comisarios, críticos y coleccionistas que componen el sistema actual del Arte Contemporáneo.

 

Aunque no hay que olvidar que la muestra que nos ocupa ha sido presentada en Montana Shop & Gallery (Sevilla)  -una importante galería de arte urbano que no participa plenamente del circuito comercial del arte contemporáneo-, es interesante estudiar la situación actual en relación a las galerías más comerciales. A pesar de la evolución y la suma de continuas exposiciones de arte urbano en instituciones artísticas y analizando esta aparente aceptación del graffiti dentro de los niveles de la cultura oficial, conviene preguntarse: ¿se ha igualado realmente el street art en su posición al resto de las artes que existen en las galerías, museos o ferias de arte?

 

En cualquier caso, parece que la barrera impuesta por críticos, comisarios, coleccionistas y galeristas entre arte y vandalismo en el graffiti tiende a su desaparición. Parece ser que el estadio del mundo global y las nuevas formas artísticas, entre las que se incluye el street art y el graffiti ejercen mayor influencia que la que el discurso pictórico institucional y museístico ha podido ejercer anteriormente.

www.axelvoid.com

www.montanasevilla.com

 


[1] www.axelvoid.com, Biografía por J. Carmona.

[2] De Diego Jesús, Graffiti. La palabra y la imagen: Un estudio de la expresión en las culturas urbanas de fin de siglo XX, Los libros de la frontera, Barcelona, 2000.

[3] De Diego Jesús, Graffiti. La palabra y la imagen: Un estudio de la expresión en las culturas urbanas de fin de siglo XX, Los libros de la frontera, Barcelona, 2000.