Arte 2.0 en el espacio digital Mediterráneo | HERMAN BASHIRON MENDOLICCHIO

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Las últimas evoluciones en el campo de la tecnología de Internet han dado forma a la que se considera la nueva era de la Red, una segunda época a la que se conoce con el nombre de Web 2.0.

Básicamente esta evolución de la Red se caracteriza por el paso de un lenguaje más propiamente estático, como podían ser las primeras páginas Web, en código HTML, donde los usuarios eran más que nada consumidores, a una fase más dinámica, interactiva, dialógica, donde el elemento preponderante de este cambio se podría reconocer sobre todo en la fusión de la figura del receptor con la del emisor.

Entre los ejemplos más inmediatos tenemos aquellos portales universalmente conocidos, como Youtube o Flickr, donde los usuarios pueden “subir”, mirar, en fin compartir entre todos contenidos diferentes.

La Web se transforma así en una plataforma de intercambio plural que supone una verdadera revolución en los campos de la tecnología, de la comunicación, de la información, etc.

Una de las críticas más contundentes que se dirige hacia esta nueva fase de Internet es que el sistema económico que gira en torno a las nuevas tecnologías ha hecho suya esta nueva formula, y el mismo término de Web 2.0 se ha vuelto un logo de referencia y un escenario de negocio para toda una serie de empresas. [1]

Un negocio atractivo que, como explica Juan Martín Prada, encuentra precisamente en la construcción de redes sociales su interés y desarrollo económico:  “Que el eje central de la “web 2.0″ actualmente sea la producción y gestión de redes sociales nos demuestra que producción social y producción económica coinciden en ella. Las empresas de la nueva web tratan de producir vida social, relaciones humanas, en una rentabilísima estrategia de indistinción entre lo económico, lo afectivo, lo político y lo cultural. El diseño de formas de relación humana se convierte en la base instrumental de la producción. Los nuevos negocios son ahora los de la nueva economía de lo inmaterial”. [2]

A pesar de todos los intereses económicos que mueven el proceso y el desarrollo de la Web 2.0, es indudable que su carácter abierto, participativo, dialógico y su forma “plataforma”, pueden ser un interesante punto de partida para examinar las transformaciones en proceso en diferentes campos de estudio y de acción como por ejemplo el arte y la critica social, así como la política, en sus múltiples puntos de encuentro.

Las prácticas artísticas de las últimas décadas se han multiplicado sin fin en cuanto a estrategias, formas y sobre todo en técnicas, tanto que para diferentes teóricos del arte contemporáneo es una tarea muy compleja y bien debatida la de reconocer una continuidad en el desarrollo histórico-social del arte.

Una de las teorías más interesantes sobre el actual proceso histórico y social del arte la podemos detectar en la obra del filosofo estadounidense Arthur C. Danto, que durante la década de los ‘80 ya había empezado a hablar del “fin del arte“. Uno de sus textos más conocidos es el que se titula Después del fin del arte, texto del 1997 en el que Danto reflexiona sobre la evolución contemporánea del arte una vez que se ha dado por terminada la época de los relatos legitimadores del arte. Escribe Danto: “…ahora que Belting ha llegado a la idea de un arte anterior al comienzo del arte, debemos pensar en el arte después del fin del arte, como si estuviésemos en una transición de la era del arte hacia otra cosa, cuya forma y estructura exacta aún se debe entender”.[3]

Esa transición hacia otra cosa que Danto empezó a reconocer hace ya varios años, nos da pie para analizar las actuales transformaciones que giran en torno al arte, a la tecnología, a la ciencia y a la comunicación.

¿Qué entendemos por Arte 2.0?

Quizás podemos relacionar este nuevo concepto con lo que mencionaba Danto, con el arte después del fin del arte, pero sin duda nos encontramos en una fase en la que las preguntas para definir con más propiedad el Arte 2.0 son realmente muchas.

Preguntar, en todo caso, nos ayuda a entender mejor los ámbitos en los que nos encontramos, y para ir profundizando en nuestro análisis vamos a tomar como ejemplo de partida la experiencia de la Red EMYAN (EuroMed Young Artists Network), la Red de jóvenes artistas del espacio euro-mediterráneo.

Entre las iniciativas del EMYAN hay un proyecto dedicado a la investigación sobre el concepto de Arte 2.0 con el objetivo de “definir el arte del futuro y delinearlo para crear una nueva era del arte”,[4] y las preguntas que formulan para conseguir este objetivo nos ayudan a comprender bastante, desde diferentes perspectivas, algunas propiedades de este nuevo concepto.

¿Que es el Arte 2.0?

–      ¿Es una nueva manera de decir arte digital?

–      ¿Es algún tipo de herramienta, un método para fortalecer la relación entre el arte y las TIC?

–      ¿Es la abreviación de algo?

–      ¿Es una nueva versión del arte con particulares fines y objetivos como el diálogo, el desarrollo, la libertad, la paz, etc.?

–      ¿Está describiendo la facilidad actual de hacer arte que asegure interactividad con el público a través de la tecnología actual?

–      ¿Está relacionado con el termino Web 2.0?

–      ¿Es el nombre de la era del arte que está por venir?

–      ¿Está describiendo las herramientas y los métodos que hacen que sea fácil crear una obra de arte? [5]

Toda definición cerrada, como sabemos, limita y restringe, y no sería justo aplicar alguna al Arte 2.0 que se encuentra todavía en su fase de desarrollo y descubrimiento inicial; de todos modos, en muchos casos, la respuesta a las preguntas formuladas por la Red EMYAN, podría ser afirmativa y, en todo caso, esta multitud de interrogantes ayuda a perfilar un contorno más marcado de ese concepto todavía difuminado del Arte 2.0.

Una de las características más comunes en el circuito contemporáneo que gira entorno a las teorías y a las prácticas artísticas, desde las diferentes formas de expresiones y creaciones artísticas actuales, hasta la construcción de discursos teóricos a la hora de comisariar exposiciones y/u organizar los múltiples eventos vinculados a la reflexión y a la crítica socio-política del arte, es esta necesidad de construir un diálogo, de edificar puentes ideales que pongan en relación realidades distintas y/o distantes. Una de las palabras más recurrentes en la terminología de la Web 2.0, plataforma, asume un significado y un valor fundamentales también en los nuevos discursos vinculados al desarrollo actual del arte. Un ejemplo de esto podrían ser los proyectos llevados a cabo, en el marco de las Representaciones árabes contemporáneas, por la crítica de arte y comisaria de exposiciones francesa Catherine David, que reconoce como un imperativo el hecho de articular y consolidar plataformas que desarrollen una cultura crítica. [6]

Espacios de debate y de intercambio, proyectos multiformes y plurales que generan interrelaciones e intentan desvelar las complejidades de la época contemporánea, están cada vez más presentes y se desarrollan de forma fluida entre el territorio de la Red y los territorios geopolíticos de carácter más institucional.

En sus reflexiones Arthur C. Danto llega a hablar de la era del pluralismo en el mundo del arte, una era que nosotros podríamos reconocer como la actual gracias a los avances tecnológicos y al aporte de Internet, y de la posibilidad, quizás la utopía, de que ese pluralismo pudiera influir sobre los hechos políticos del futuro: “Esto es lo que quiero decir con el fin del arte. Significa el fin de cierto relato que se ha desplegado en la historia del arte durante siglos, y que ha alcanzado su fin al liberarse de los conflictos de una clase inevitable en la era de los manifiestos. Por supuesto, hay dos maneras de liberarse de conflictos. Una manera es eliminar todo lo que no se ajusta a nuestro manifiesto. Políticamente, esto toma forma en la purga étnica. Donde no hay más tutsis, no hay más conflictos entre tutsis y hutus. Donde no hay bosnios, no hay conflictos con los serbios. La otra manera es vivir juntos sin necesidad de discriminarse; decir qué diferencia hace que alguien sea el que es, sea tutsi o hutu, bosnio o serbio. La pregunta es qué tipo de persona es usted. La crítica moral sobrevive en la era del multiculturalismo, como la crítica de arte sobrevive en la era del pluralismo. ¿Hasta qué grado mi predicción se basa en la práctica actual del arte? Mire alrededor. ¡Qué maravilloso sería creer que el mundo plural del arte del presente histórico sea un precursor de los hechos políticos que vendrán!”[7]

Un pluralismo que Juan Martín Prada reconoce en la multitud conectada: “Lo que podríamos denominar como “arte” en el contexto de la “web 2.0″ es, en definitiva, lo que más nos haría creer en los potenciales de la multitud conectada, en sus posibilidades para la producción libre de pensamiento crítico y de vida nuevas. Por todo ello, el arte, esa óptima forma de resistencia en el contexto de las nuevas redes, sería una anticipación extrema del poder constituyente de la multitud. Es decir, el mundo que la multitud puede construir se anticipa en el que conforman las mejores propuestas artísticas, manifiestos siempre de la exigencia del pensar interpretativo, de la comunicación crítica y significativa. A través de las propuestas artísticas de mayor interés siempre se operaría, cuando menos, un conato de reconfiguración poética de las interacciones sociales en las redes”. [8]

Pluralismo, multitud conectada, interculturalidad, diálogo, plataformas de encuentro son entonces algunos de los aspectos principales que podemos reconocer en el nuevo lenguaje del Arte 2.0. Un nuevo lenguaje que no tiene que estar obligatoriamente vinculado al contexto de la Web 2.0 y que se puede desarrollar más allá de las características propias de la Red. Un lenguaje que aborda y propone distintas miradas desde distintas perspectivas, utilizando, para algunas de ellas, las herramientas de las nuevas tecnologías.

Como afirma Donald Kuspit en una entrevista: “Todo gran arte nos proporciona una nueva percepción de lo que creemos que ya sabemos. Coleridge lo dijo de una manera muy bella: «El objetivo del arte es encontrar la manera de trascender el día a día». Y Proust afirmó: «No hay nada nuevo, hay nuevas formas de verlo», es decir, nuevas formas de conciencia. Creo que las posibilidades electrónicas de combinación y manipulación dan lugar a una ampliación de nuestra percepción. No hay aspectos estrictamente positivos y negativos, uno de los grandes descubrimientos de la modernidad es que todas las perspectivas son relativas. Por supuesto uno puede dejarse dominar por una perspectiva, pero no hay duda de que existen otras. Las nuevas tecnologías ofrecen nuevas oportunidades de intervenir en el ámbito público desde otra perspectiva”.[9]

Entender el Arte 2.0 como un espacio de encuentro, como un lugar de interacción comunicativa, como una herramienta del dialogo intercultural, como una nueva forma de ver, nos permite construir y relacionar territorios y personas más allá de las formulas geográficas convencionales.

El Arte 2.0 se propone como un espacio compartido donde la multitud expresa sus potencialidades de forma heterogénea, evidenciando así, como explica Juan Martín Prada, el poder de la diferencia: “en ningún caso podemos pensar en la idea del arte en las redes como elemento trascendente a la vida, sino al contrario, como elemento que es capaz de internarse en ella, de afirmar la existencia y el poder de la diferencia, de la excepcionalidad de cada uno de los infinitos elementos que conforman la infinidad de vidas conectadas, al tiempo que como aquello que evidencia lo común que subyace a todo ese mundo de singularidades: una necesidad de vivir más plenamente, de más expresión compartida y solidaria, de una vida conciliada con la de los otros no por la vía de la homogeneización sino por la del disfrute de las diferencias”.[10]

Un territorio, para que se conozca, necesita una multiplicidad de miradas y de perspectivas, y las herramientas del conocimiento proporcionadas por la Red permiten el desarrollo de una visión más profunda y plural.

Un ejemplo de territorio en permanente construcción, en continuo proceso de redefinición, donde las experiencias artísticas y las criticas sociales, políticas, etc., buscan un dialogo abierto en el que las diferencias y las semejanzas entre realidades distintas se puedan encontrar, es el extenso espacio del Mediterráneo.

Un lugar complejo, ambiguo, híbrido, en permanente movimiento, fluido y líquido como las aguas que lo componen.

Alrededor del Mediterráneo, alrededor del espacio físico y geográfico que ocupa, alrededor de este inmenso escenario metafísico en el que conviven múltiples identidades, alrededor de ese área móvil y fluido que abraza el continente euro-afro-asiático, en este Mar interior que es “una vía de comunicación y no de división entre pueblos emparentados entre ellos, escenario de formas de reciprocidad de larga durada, de matrimonios y de hospitalidad; polifónico para evocar concertación y complejidad de sonidos y de situaciones”,[11] como dice la crítica de arte Claudia Zanfi, alrededor de esta suma de realidades, se están desarrollando cada vez más proyectos de carácter artístico y de crítica social en los que se pueden reconocer ciertas conexiones con las características del Arte 2.0.

Proyectos que se mueven por el territorio del Mediterráneo siguiendo múltiples directrices. Proyectos como el de Going Public ’06 – Atlante Mediterraneo, en el que se dibuja, a través de teorías y prácticas artísticas, un mapa crítico de las transformaciones y del vivir contemporáneo en 6 ciudades del Mediterráneo (Istanbul, Beirut, Nicosia, Tel Aviv, Alejandría, Barcelona).[12] Proyectos digitales, que utilizan la red y las nuevas tecnologías, como el de fadaiat,[13] del colectivo español hackitectura.net; un proyecto que incluye en sí tanto el propósito de constituirse como una plataforma abierta de debate para reflexionar sobre el concepto de frontera/s – España-Marruecos, Europa-África, Sur-Norte – como el de indagar sobre las relaciones entre tecnología y comunicación y sobre la construcción de nuevas geografías, en concreto en la zona del estrecho de Gibraltar.

Otro proyecto interesante que se ha desarrollado en la red es The Olive Project: Two minutes for peace and justice,[14] una serie de videos on-line que invitan a reflexionar sobre la drástica situación que padecen los agricultores palestinos por el hecho de que desde 1967 más de 200.000 olivos han sido arrancados de las tierras palestinas por las fuerzas de ocupación israelí. [15]

Las transformaciones de las sociedades y del conocimiento, gracias al avance de las nuevas tecnologías, son objeto de estudio interdisciplinario a los que se puede acceder a través de iniciativas verdaderamente plurales, como, por ejemplo, podrían ser las experiencias de las Caravanas cívicas de las que nos habla Fatima Mernissi, escritora marroquí galardonada con el premio Príncipe de Asturias en el 2003.[16] Dal deserto al Web[17] es un viaje por el interior de un Marruecos cosmocivico transformado profundamente por la difusión de los satélites y de Internet.

Para terminar, es esencial citar el proyecto Love Difference, Movimiento Artístico para una política Inter-Mediterránea,[18] elaborado por el artista italiano Michelangelo Pistoletto, que constituye una importante red intercultural en la que se desarrollan iniciativas diferentes con la finalidad de cuestionar, a través del arte, la sociedad y los múltiples aspectos que componen la entera vida humana. Como indica Rosa Pera: “Seguramente no es casualidad que precisamente en el momento en que proliferan los estudios sobre el fenómeno de la globalización y sus consecuencias desde diferentes ámbitos como la sociología, el urbanismo y la arquitectura, la economía o la historia y el pensamiento, desde el arte contemporáneo surja también la necesidad de contemplar la situación, no solo desde una vertiente analítica, sino también con capacidad práctica”. [19]

El proyecto promovido por Pistoletto representa desde diferentes perspectivas esta nueva era del arte en la que la creatividad artística se entiende como expresión de libertad y se vuelve necesaria para debatir y analizar todos los sectores de la actividad humana como, por ejemplo, la comunicación, la ecología, la economía, la educación, la filosofía, el trabajo, la alimentación, la política, la religión, la ciencia, la espiritualidad.

Love Difference, amar las diferencias, se plantea como una plataforma libre que trata de desarrollar interconexiones e interrelaciones entre personas y proyectos en el área del Mediterráneo y tiene, entre sus finalidades, la de “dar sentido a la palabra “humanidad” acogiendo en modo abierto, sensible y caluroso las diferencias entre personas y grupos sociales”. [20]

Si recuperamos las preguntas elaboradas por el EMYAN, la Red de jóvenes artistas euro-mediterráneos, podemos encontrar varios puntos de contacto entre el proyecto de Pistoletto y las posibles características del Arte 2.0; sobre todo cuando se habla de una nueva versión del arte con particulares fines y objetivos como el diálogo, el desarrollo, la libertad, la paz, etc., o de la relación entre el arte y las redes TIC (Tecnologías de la información y la comunicación).

El Mediterráneo en todo caso se presenta como un importante área de debate y de intercambio en la que es fundamental potenciar la investigación para lograr un verdadero diálogo entre sus múltiples diversidades sociales, culturales, artísticas, políticas, económicas y espirituales. “Un Mar”, como lo define la comisaria de exposiciones Rossana Pittelli, “que une esta gran diversidad en una única ola”, [21] un movimiento liquido, podemos añadir, que pone constantemente en diálogo los múltiples elementos heterogéneos de ese Mare Nostrum. *


[1] Véase por ejemplo las páginas web de: http://www.web2summit.com/ ; http://www.web2expo.com/ ; http://www.web2con.com/web2con/

[2] Prada, Juan Martín. La “Web 2.0” como nuevo contexto para las prácticas artísticas. Documentación del 1er Encuentro Inclusiva-net, 2007. En: http://medialab-prado.es/mmedia/578

[3] Danto, C. Arthur. Después del fin del arte. El arte contemporáneo y el linde de la historia. Paidos. Barcelona, 1999. Pág. 26

[4] Véase la página web: http://www.emyan.org/

[5] En la página web: http://www.emyan.org/art2.html [Consulta: 10/06/2008] – Información sobre el proyecto “Online Arts Festival”:  http://www.emyan.org/main/index.php?option=com_content&view=article&id=158:online-arts-festival&catid=55:projects&Itemid=179 [Consulta: 10/06/2009].

[6] VV.AA. Tamáss 2Representaciones Árabes Contemporáneas. El Cairo/Egipto. Witte de With, center for contemporary art, Rotterdam, y Fundació Antoni Tàpies, Barcelona, 2004. Catalogo de la exposición.

[7] Danto, C. Arthur. Después del fin del arte. El arte contemporáneo y el linde de la historia. Paidos. Barcelona, 1999, pág. 59.

[8] Prada, Juan Martín. La “Web 2.0” como nuevo contexto para las prácticas artísticas. Documentación del 1er Encuentro Inclusiva-net, 2007. En: http://medialab-prado.es/mmedia/578

[9] Kuspit, Donald (ed). Arte digital y videoarte. Transgrediendo los limites de la representación. Ediciones Pensamiento. Madrid, 2006.  Pág. 44-45

[10] Prada, Juan Martín. La “Web 2.0” como nuevo contexto para las prácticas artísticas. Documentación del 1er Encuentro Inclusiva-net, 2007. En: http://medialab-prado.es/mmedia/578

[11] Zanfi, Claudia. Atlante Mediterraneo. En: VV.AA. Going Public ’06. Atlante Mediterraneo. SilvanaEditoriale. Milán, 2006. Pág. 11

[12] Véase la página web: http://www.amaze.it/en/inside.html y la publicación: VV.AA. Going Public ’06. Atlante Mediterraneo. SilvanaEditoriale. Milán, 2006.

[13] http://www.fadaiat.net/

[14] http://www.charlesstreetvideo.com/project.php?id=1

[15] VV.AA. Mediterráneo(s). Catalogo de la exposición. Centre d’art La Panera. Lleida, 2007.

[16] Mernissi, Fatima. Karawan. Dal deserto al Web. Ed. Giunti. Florencia, 2004. Véase también la página web: http://www.mernissi.net/

[17] Ibidem.

[18] http://www.lovedifference.org/

[19] Pera, Rosa. “El Mediterrani com a pretext. Love Difference. Per una transformació social responsable. Artículo en: Transversal 31. MEDITERRÀNIA(ES). Revista de cultura contemporània. Lleida, 2007.

[20] http://www.lovedifference.org/it/aboutus/finalita_mac.htm

[21] Pittelli, Rossana. Mediterraneo. A sea that unites. Catalogo de la exposición. Istituto Italiano di Cultura. Londres, 2008.

Texto publicado en: VV.AA. – Arte y Arquitectura Digital, Net.Art y Universos Virtuales. Ed. Universitat de Barcelona / Universitat Internacional de Catalunya. Barcelona, 2008.

Bibliografía

Danto, C. Arthur. Después del fin del arte. El arte contemporáneo y el linde de la historia. Paidós. Barcelona, 1999.

Kuspit, Donald (ed). Arte digital y videoarte. Transgrediendo los limites de la representación. Ediciones Pensamiento. Madrid, 2006.

Mernissi, Fatima. Karawan. Dal deserto al Web. Ed. Giunti. Florencia, 2004

Prada, Juan Martín. La “Web 2.0” como nuevo contexto para las prácticas artísticas. Documentación del 1er Encuentro Inclusiva-net, 2007. En: http://medialab-prado.es/mmedia/578

Transversal 31. MEDITERRÀNIA(ES). Revista de cultura contemporània. Lleida, 2007

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VV.AA. Tamáss 2Representaciones Árabes Contemporáneas. El Cairo/Egipto. Catalogo de la exposición. Witte de With, center for contemporary art, Rotterdam, y Fundació Antoni Tàpies, Barcelona, 2004.